jueves, 11 de febrero de 2021

Elecciones, haraganes, políticos y majadería.

 Por Dario Izaguirre

Historiador y arqueólogo.

 

Mi querida tierra, mi querida Honduras, ¿Quién te mató antes de nacer? ¿Quién te dio nombre de mujer para permitirse violarte después?

Preguntas retoricas y talvez sin sentido, pero que igual duelen en el alma cuando ves que tu país retrocede. Cuando ves que en Pencaligüe (Como diría Omar Aquiles) la edad media no ha pasado. Cuando en mi Honduras, la vida de una gallina o de un garrobo vale más que la de cuatro mujeres asesinadas en 48 horas. Eso es la Honduras de hoy, una Nación violada, vendida o prestada en retazos, una nación destruida por la inclemencia del tiempo y por la inclemencia de las clases que dominan la política y la economía.

Hace unos días me preguntaba una periodista en entrevista, que pensaba yo de la manera de hacer política en Honduras y que por qué los hondureños, se decía, éramos haraganes y apáticos.

Mi respuesta fue que, desde mi punto de vista, la manera de hacer política en Honduras está desfazada y pasada de moda. Que las prácticas de los políticos hondureños no han cambiado en casi 200 años de vida independiente. Que en nuestro país la época de los caudillos y del personalismo no ha pasado. Que las instituciones políticas son aun partidos de patronazgo o partidos de gobierno y me atrevo a decir que el fondo ideológico de los principales partidos de Honduras no es tan antagónico como parece.

Aun los partidos más a la izquierda siguen haciendo uso de practicas electorales gastadas y que no los diferencian en nada, en la manera de hacer campaña de los últimos 40 años, de los cachurecos y los colorados. Se siguen practicando elecciones internas en las cuales, al final lo que queda es una amalgama candidatos que no son necesariamente los mejores elementos de cada corriente que participó en el proceso sino aquellos que pusieron más plata. Las elecciones internas son una mascarada de democracia y un desperdicio de dinero.

Según el periódico digital Tu Nota del 21 de enero de del 2021, las elecciones internas de 2021 en Honduras costaran 1100 millones de Lempiras, o sea, más de 46 millones de dólares gringos. En la provincia de Quebec en Canadá, con una población parecida a la de Honduras y con una extensión territorial de 1,542,056 km², es decir trece veces más grande que Honduras el costo de las elecciones para primer ministro es de 74 millones de dólares americanos -1692 millones de lempiras una vez cada cuatro años. Esa cantidad incluye el censo, los salarios para los directores de las mesas de escrutinio y las contribuciones públicas y privadas. Además, teniendo en cuenta el ingreso per cápita de los quebequenses, los costos son por decirlo así normales.   Pero el costo de los procesos electorales en Honduras (primaria y generales) es de 1800 millones de lempiras (76 millones de dólares gringos) y eso son las cifras, sólo para el TSE, eso no incluye las partidas que se invierten en el RNP ni los milloncitos que se van por la banda como contribuciones privadas y coimas a los candidatos. Imagínese usted que parte de esos millones desperdiciados en las elecciones internas fuesen invertidos en aulas, libros, medicinas equipo médico… y no en impresión de papeletas, transporte, caravanas y regalías efímeras que no hacen más que incentivar el clientelismo y enriquecer a ciertos candidatos. Imagínese usted la diferencia.

Honduras es uno de los pocos países en el mundo en donde se da esa farsa (11 países son los principales representantes de esta práctica: Argentina, Armenia, Costa Rica, Chile, Ecuador, España, Estados Unidos, Honduras, Uruguay, Venezuela y República Dominicana), pero es uno de los pocos también, en donde no tenemos Estado de derecho, que se supone es la base de la democracia, he ahí una paradoja.

El político hondureño, salvo excepciones, sólo está presente al momento de las elecciones. Esperando unos meses antes para formarse una camarilla local que le ayudará a formar su sequito de clientes. No clientes en el sentido capitalista del término sino clientes en el sentido Romano. En Honduras aún se aplica la Máxima “Pan y Circo” de la Roma antigua. Los políticos romanos ganábanse el voto o la simpatía de la plebe por medio del clientelismo. Regalando comida barata y entretenimiento se lograba una alienación del pueblo que lo despojaba de su espíritu crítico mientras a la vez se sentía satisfecho por esa falsa generosidad de los gobernantes. Esta estrategia demostró ser una forma muy efectiva de acceder al poder en Roma y lo sigue demostrando en Honduras. Mi padre, liberal de cepa, llamaba a los clientes “liberales de estómago” para diferenciarlos de los liberales de convicción que eran pocos.

Las campañas electorales en Honduras están basadas en eso. El señor diputado que llega al pueblo sacando billete, dando burras, dando balones y uniformes de futbol. Como el mejor mago del mundo saca conejos de su chistera, el candidato saca proyectos como por milagro. Proyectos que nunca sacó en sus 3 años de gestión. El señor diputado o el político de oficio a quien nadie vio abrazando a los desposeídos hoy, año electoral, es el ser más campechano y chinea cipotes meados. Eso es la política hondureña. Una política de clientelismo, alienante y despojada de todo sentido crítico. No hay una sola escuela política en Honduras que esté destinada a la formación critica de su militancia y menos aún de las bases y los que intentan hacerlo son acusados de termocéfalos utopistas, paleadores de nubes.

En lo de que somos haraganes, cuando me lo dijo me reí. Porque es un estigma, una marca negativa, que nos viene desde la colonia. En las crónicas de Antonio de Herrera en 1601 ya se decía eso de los pobladores indígenas de Honduras. El colonizador no había comprendido que el afán de acumulación de bienes no era la prioridad de los indígenas. Que el prestigio y la calidad de persona residía en valores que tenían que ver con la praxis cotidiana. Ser buen cazador, ser valiente en la batalla, saber deslizarse sobre el rio en un pipante o simplemente conocer la montaña eran los valores que hacían de vos una persona, un lider.

Para el colono esos valores no contaban, puesto que ellos habían venido aquí a trabajar como mulos para ellos, para pagarle los tributos a la corona y granjearse un estatus en la nueva sociedad. Y este estigma del indio haragán atraviesa generaciones y muchos terminamos creyéndolo. Pero nadie nunca se ha preguntado el papel que la dominación económica y política ha jugado en este asunto.

¿A quién le gusta trabajar gratis? O a quién le gusta sembrar para que al final de la cosecha entregar el fruto del trabajo a alguien que no se ha sudado las entrepiernas. Y eso ha sido la realidad de los campesinos, de los indios de los negros y de los profesionales de Honduras. Ese país donde un diputado gana mas que un médico. En donde muchos profesionales trabajan en el sector informal porque es más rentable tener una chiclera que enseñar en un colegio privado. En tal sentido muchos de nuestros coterráneos prefieren la mendicidad y el dinero fácil que de una u otra manera, son trabajos también y, dicho sea de paso, más arriesgados que un trabajo fijo, pero además exentos de toda deuda.

Ahora bien, además de las causas mencionadas arriba, cuáles son las causas estructurales de esa susodicha empatía, pereza, clientelismo…

No soy sociólogo para hacer un análisis de la cosa, simplemente soy un observador y un crítico, sin fundamentos talvez, pero consciente de los cambios y de la involución de la sociedad hondureña en los últimos 40 años.

Desde mi punto de vista, el nefasto papel de las sectas religiosas, las iglesias y los fanáticos religiosos que han hecho de Honduras uno de los pueblos más pseudofundaentalistas de América, es una de las causas. Este fenómeno de alienación sectaria, ha hecho que los hondureños se lo dejemos todo a Dios. En el decir de la feligresía Al chucho amarillo no lo han matado porque Dios lo protege. El poder de Dios es el que quitará el mal gobierno. Dios nos bendice con buen presidente que tenemos. Honduras es un estado laico, pero sacamos a la virgen de Suyapa y al cardenal en los helicópteros del Estado a regar aceite para protegernos del mal, se ora en el congreso Nacional y se da financiamiento a las iglesias cristianas, los militares y policías oran al mismo Dios antes de reprimir y matar a su propio pueblo. Dios es la causa y el efecto de todos los bienes y los males de Honduras. El recrudecimiento de esa fe ciega en esa entidad celeste, hace que la gente siga creyendo que los comunistas se comen a los cipotes, que en Cuba hacen jabón con los viejitos y que los ambientalistas niegan la voluntad de Dios puesto que el calentamiento global es voluntad divina y no producto de la insensatez humana.

Los pastores, curas, apóstoles, fanáticos o como queramos llamarles (evidentemente toda regla tiene su excepción no todos son fanáticos), bajo pretexto de llevar el pan de la divinidad y la salvación al pueblo, se convierten en cómplices de masacres, de propagación de enfermedades, de represión, de hambre de segregación étnica y de género, etc. Son homófobos, provida, pedófilos, abusadores, ladrones de cuello blanco y todo eso en nombre de Dios, al igual que los cruzados y los que en nombre de Dios exterminaron poblaciones enteras en el pasado. Bajo el santo sudario de la divinidad, le prohíben al feligrés el rebelarse contra un estado despótico, un Estado ilegitimo y soportado sobre la base de la corrupción, el narcotráfico y de la impunidad. Nos enajenan y nos vuelven máquinas de recitar versículos de la biblia de memoria. Ese es el papel que teóricos como Poulantzas les atribuyen a los aparatos del estado de los cuales las iglesias forman parte y en la práctica ese es el papel que juegan en Honduras.

El otro aspecto de la susodicha empatía es el miedo. ¿Quién dijo miedo?  Bueno, yo digo miedo. Porque si bien es cierto que durante mas de 10 años un cierto número de ciudadanos ha puesto el pecho en las calles, también es cierto que el terrorismo de estado ha sido eficaz. Creo y sin temor a equivocarme que los hondureños en 10 años han absorbido mas gas lacrimógeno que los salvadoreños en 10 años de revolución. Que proporcionalmente al tipo de protesta que se ha dado en Honduras, ha habido más muertos, presos políticos y desaparecidos que en situaciones de guerra de guerrillas. El aparato represivo en Honduras ha sido eficaz en todos los sentidos. Intimidación, amenaza, asesinato, violencia física, sicariato… han sido la orden del día y lo siguen siendo. Y el miedo cala hasta al más valiente. Entonces el miedo del común del pueblo es producto de esa campaña de terror estatal.

Pero también, el terror estatal nos ha empujado al desgaste político; al cansancio y en última instancia al valeverguismo, como diría Filander Díaz Chávez. Sí, el desgaste político ha llevado a muchos a quedarse solamente como espectadores, como asistentes en una corrida de toros en donde raras veces el vencedor es el toro sino el payaso con la muleta y la verónica. En nuestro caso los payasos con uniforme y fusiles y aquellos de saco y corbata.

En lo que concierne el clientelismo, este desaparecerá cuando desaparezca el hambre, cuando el candidato deje de jugar con las necesidades del pueblo y se dedique ha hacer su trabajo, servir y no robar a quien le elige. Cuando en lugar de regalar burras y piñatas, les enseñe a sus electores a salir del marasmo y a convertirse en un elemento productivo capaz de criticar y autocriticarse. Pero para eso el mismo candidato tiene que dejar de ser un parásito que ocupa un puesto para ganar un salario y convertirse en represor de los mismos que lo eligieron cuando reclaman lo que se les debe. Creo que estamos a años luz de lograr eso.

En resumen, si Honduras está hundida no es porque el hondureño es haragán. Un colega me decia; y cito: 
Fijate que eso de que el hondureño es haragán es una tontera que se sigue repitiendo. Es fácil de demostrar que no lo es, por que ¿Quién ha construido las ciudades, quién ha producido en el campo durante siglos, quién construyó los caminos, los puertos, aeropuertos, edificios, puentes, etc.? 

Y en verdad este colega tiene razón.

La causa histórica del atraso de Honduras, no es una cuestión de pereza mental o ciudadana. La causa principal ha sido la corrupción de la clase política tradicional y el entreguismo. Sumado a eso, la mala distribución de los privilegios y la riqueza por miedo a perder el poder. Nuestros ricos, como los ricos de América Latina, tienen miedo de ceder un ápice de tierra o unos cuantos pesos para educar al pueblo, porque le tienen miedo a una clase de obreros y campesinos educados. Idiotas, no se dan cuenta que con un pueblo educado y con acceso a un trabajo digno, un país progresa. Aun en eso, nuestro país en lugar de enriquecerse el mismo esta ayudando a estimular la economía de las islas Caimán, de Barbados y todos los paraísos fiscales existentes en el mundo.

Invertimos en Honduras, dicen nuestros oligarcas, pero alguno de ustedes sabe ¿cuántas cuentas bancarias de los millonarios de Honduras están en el exterior y cuántos millones de dólares generados en Honduras se pierden por causa de la política entreguista de nuestra clase política?

Honduras no se vende (dijo por allí un político) pero la podemos prestar a largo plazo para generar empleo.  He ahí un ejemplo de falta de visión de Nación que dista mucho de aquella del general de hombres libres que decía, la soberanía de un pueblo no se discute, se defiende con las armas en la mano.

Si en realidad invirtieran no necesitaríamos las ZEDES que no son más que un ejemplo de la entrega de nuestra soberanía. De manera empírica existen dos tipos de inversión. Aquella en la que se pone capital en un negocio para multiplicarlo y luego guardar el pisto en un hoyo, y la otra que implica poner pisto en un negocio, multiplicarlo y generar otros negocios y que esos negocios contribuyan al enriquecimiento del Estado vía la captación de impuestos que, administrados de manera honesta y transparente, retornan a sus contribuyentes en forma de obras, educación, salud, etc. Pero eso en Honduras es lo contrario lo que se hace. Se exime de impuestos a las grandes empresas, el hierro, por ejemplo, no es considerado como metal precioso y por tanto libre del pago de impuestos.

Entonces ¿estamos jodidos porque somos haraganes? ¡no! ¿estamos jodidos porque estamos gobernados sempiternamente por ignorantes con complejos de estadistas?  ¡si! ¿Estamos jodidos por el miedo que nos infunden los pastores y los curas retrógradas que viven en el tiempo de la inquisición, pero que se vuelven millonarios con los diezmos? ¡Si!  Estamos jodidos porque como pueblo hemos siempre confiado en los caudillos y no en los líderes surgidos del pueblo mismo. De todas maneras, a esos los eliminan los detentores del poder y del capital.

Tenía razón el viejo Marx al afirmar que todo fenómeno social tiene su origen en los fenómenos económicos.

lunes, 30 de marzo de 2020

Nunca le des las llaves a un ciego.


Revisando las anotaciones que le hice al libro de don Luis Alonso Gómez "El paraíso en la Historia", en este periodo de cuarentena por el Coronavirus, me di cuenta que hay un capítulo, entre tantos, de la historia de El Paraíso que necesitan profundizarse. El capítulo al que me refiero es el que tiene que ver con el movimiento estudiantil en El Paraíso.  En su libro, Don Luis le dedica apenas dos páginas con informaciones dispersas e inexactas. Es el caso en todo lo que tiene que ver con la historia del Movimiento estudiantil especialmente con la FESE.

Recordemos que la historia del movimiento estudiantil es compleja, puesto que ella ha seguido los avatares de las divisiones y de las absurdas pugnas entre los dirigentes de los movimientos populares en Honduras. En otras palabras, el movimiento estudiantil en El Paraíso no se puede ver haciendo abstracción de esa realidad Nacional.

Este texto, no pretende ser una historia completa del movimiento estudiantil de El Paraíso puesto que no se tienen suficientes fuentes a mano. Este texto está tejido con vivencias personales, recuerdos y conversaciones con antiguos dirigentes estudiantiles del antiguo Instituto Alejandro Flores.  Tampoco será exacta puesto que se hace de manera informal y siendo fieles al estilo de las “Memorias de un caitudo”. Sin embargo, habiendo visto lo poco que se dice sobre hechos y personas me decidí a escribir estos cuatro renglones, esperando que algún otro estudioso de la historia lo retome y le dé la seriedad del caso.

Los movimientos nacionales


Muchos hacen recular la historia del movimiento estudiantil hasta el siglo XIX, pero aquí nos limitaremos a las décadas de los 60, 70 y 80 del siglo pasado, época en que surgen las primeras expresiones de Movimientos estudiantiles organizados bajo la influencia de los movimientos de Izquierda (Partido Comunista de Honduras y la Izquierda del Partido Liberal) y movimientos de derecha bajo la influencia del ala conservadora del Partido Liberal y del Partido Nacional.
Según Sergio Rivera Rivera https://es.slideshare.net/sarmunah/el-movimiento-estudiantil es en 1950 cuando se funda la Federación de Estudiantes de Hondureños que posteriormente será la Federación de Estudiantes Univeersitarios de Honduras (FEUH), que adquiere personalidad jurídica en 1952. Durante el periodo de gobierno de Ramón Villeda Morales se permite la organización de los Consejos Centrales de Estudiantes que serán prohibidos en 1964 por el gobierno militar de Oswaldo López Arellano. Lo que hace que los movimientos estudiantiles se organicen en la clandestinidad.

Durante esa década, en 1961, se funda el instituto Alejandro Flores por iniciativa de ciertos ciudadanos entre los que figuran Don Santos Torres, Amilcar MAirena, Donato Osorio, Rosendo Molina Escoto y Carlos Mendoza entre otros.

En 1969 es cuando se da el surgimiento del Bloque de Estudiantes Universitarios y de Secundaria, que será el antecedente de Federación de Estudiantes de Segunda Enseñanza (FESE) que surge en 1970. Esta organización equivale a la FEUH a nivel secundario. Su función reactivar la existencia de los Consejos Centrales de Estudiantes y prestar mano fuerte a las reivindicaciones estudiantiles a nivel nacional.

La organización de los Consejos Centrales impulsada por la FESE, se da a partir de la organización de frentes estudiantiles que, en la mayoría de los casos, seda bajo influencia de los frentes Universitarios y las organizaciones partidistas de izquierda y de derecha. Aparecen así el FAR (Frente de acción Revolucionaria – Afiliado al Partido Comunista De Honduras) Los CLES (Comités de Lucha de Estudiantes de Secundaria --- Partido Comunista Marxista Leninista de Honduras) y la derecha, liderada por Oswaldo Ramos Soto, forman el FUUD  en la UNAH y el FED (instituto Central Vicente Cáceres) y el FUD otros centros educativos del País.

Las fisiones en el movimiento popular y la represión militar durante la dictadura militar y el periodo de guerra de baja intensidad vivido en los antes y durante los años 1980, hace que los frentes estudiantiles se debiliten y hagan de la lucha estudiantil de izquierda, una lucha dispersa y hasta cierto punto desorganizada.

La FESE pasa por momentos de crisis interna y es prácticamente asaltada y disuelta en la década de los 80 quedando como su expresión en secundaria el FER y los CLES. estos últimos casi desaparecen y sus bases se reorganizan en movimientos como las Bases Populares Revolucionarias, el MERS que dará origen al Movimiento Estudiantil Progresista, que perdurará hasta la década de los 90 aun después de la prohibición de la organización de frentes estudiantiles, después del asesinato de Marlon Rosales en el ICVC.

Eso es, en un brochazo, el panorama del movimiento estudiantil en secundaria en Honduras. Es de hacer notar que estos movimientos tenían su fuerza motriz en las ciudades más grandes de Honduras y en las escuelas normales mixtas y de varones. Es así que En los departamentos como Cortés, Santa Barbara, Choluteca, Comayagua y Francisco Morazán eran los epicentros de las acciones de reivindicación estudiantil.

En el departamento de el Paraíso el movimiento estudiantil en general nunca ha sido muy dinámico. Es así que estos movimientos nacionales solamente tuvieron alguna que otra expresión en Danlí, sobre todo en el Instituto Departamental de Oriente en donde la FESE había logrado organizar a los Estudiantes y tener el control del Consejo Central de Estudiantes. En la ciudad de El Paraíso, el movimiento estudiantil siempre fue débil y circunstancial. No hubo expresiones de organización estudiantil sólida, sino hasta en 1980 con la emergencia del Movimiento 11 de junio.  Sin embargo, hubo momentos a mediados de la década de los 70 en que se dieron brotes de insurrección estudiantil y en donde la FESE jugó un papel preponderante, en la organización y el desenlace de los hechos.

La huelga de los coscorrones


El método escolástico en la enseñanza prevaleció en Honduras hasta casi el final del siglo XX, sobre todo en primaria. En 1975 en el Instituto Alejandro Flores, según fuentes orales, aún se daban casos de maltrato físico hacia los estudiantes por parte de los profesores. Ciertos profesores, aun se permitían coscorronear a los párvulos al no poder resolver operaciones matemáticas en el pizarrón o llamar a los estudiantes lanzándoles un pedazo de tiza o simplemente tratándolos de todos los epítetos peyorativos posibles. Esos métodos generaron descontento entre los estudiantes. Recordemos que el IAF era un establecimiento semi privado, es decir que recibía subvenciones del gobierno, pero el grueso del presupuesto era absorbido por las colegiaturas que cada padre o madre de familia pagaba cada mes por la educación de sus hijos. Eso daba cierto grado de poder de reclamo a los estudiantes. En tal sentido, las víctimas del mal trato se quejaron ante el Consejo Central de Estudiantes que, dicho sea de paso, no formaba parte de ningún Frente estudiantil en 1975.

Así comienza el movimiento para remover de su puesto al director del Momento y a algunos de los maestros.  El movimiento comenzó con reuniones entre los estudiantes, luego el movimiento se amplió implicando a padres de familia y otros miembros del personal del colegio. Los estudiantes organizados pidieron en un principio la destitución del director de aquella época el profesor Miguel Humberto Díaz. Al tomar fuerza el movimiento otras denuncias se hicieron sentir y algunos otros profesores se vieron mezclados en el ajo. Es el caso de la profesora Delia Díaz y el Profesor Santos Durón.

Según las fuentes, el movimiento siguió creciendo al punto que se comenzó a hacer visitas a los colegios vecinos en busca de apoyo (los colegios de Danlí), sobre todo el IDO y la Escuela Normal España. El IDO, afiliado a la FESE, puso sus contactos en marcha y luego vinieron los cuadros de la FESE a prestar mano fuerte a los huelguistas.

En el IAF los dirigentes estudiantiles a la cabeza del Movimiento eran: Benjamín Martínez, Faustino Ferrufino, Manuel Raudales, René Ferrufino y Oscar Vargas. Rodeados de una serie de estudiantes como las hermanas Izaguirre, Marta Elena Gonzáles, Rosa Adela Zelaya, Edi Ruth Martínez, Norma Talavera, María Eli Vallejo, Doris Zamora,  Ramon Banegas y Céleo Martínez, entre otros. Estos estudiantes contaban con el apoyo de sus respectivos padres y madres como: Doña Consuelo de Martínez, don Gustavo Mendoza, José Izaguirre, Don Francisco Ferrufino y otros que en ningún momento abandonaron a sus hijos e hijas.

El movimiento se extendió durante varias semanas, en donde la presencia de dirigentes de la FESE como Arturo Echenique Santos, José Espinal Molina y Marco Antonio Moreno era constante. Estos, elaboraban comunicados, estrategias, y mítines públicos en donde se confrontaban las opiniones de los huelguistas y los maestros cuestionados. Los discursos de Benjamín Martínez atizaban a los estudiantes a mantenerse firmes en las peticiones y los tamagases de Echenique y Molina apuntaban en la misma dirección.

Las consignas también fluyeron. Así, una de las más cómicas era aquella que decía. “Valija, valijín, valijón…. Afuera Santos Durón”

Otra estrategia de los estudiantes era el no dejar que los maestros expresaran su punto de vista, haciendo ruido y abucheando cuando aquellos querían expresarse. Era una estrategia simbólica, como se diría, dándoles una cucharada de su propia medicina, reproduciendo situaciones que se daban en las aulas de clase en donde los estudiantes no tenían el derecho de hacer la más mínima pregunta ni la más mínima intervención.
Es así que, cuando Humberto Díaz quiso expresarse en una asamblea pública los abucheos eran fuertes y constantes. Él preguntó ¿hay libertad de expresión? Y la masa al unísono expresó ¡Nooooo! Evitando la intervención del Director.

El movimiento duró varias semanas y se saldó con el nombramiento del Profesor Ángel Rolando Flores como nuevo director del IAF.

Los dirigentes de la huelga tuvieron que dejar el IAF y matricularse en el Instituto privado “Honduras” por miedo a represalias.  De esta tanda de dirigentes, ninguno siguió un camino de militancia.

Durante varios años el movimiento estudiantil en El Paraíso se mantuvo inactivo y se limitaba a la elección de una directiva de Consejo Central de Estudiantes sin ton ni son. Es hasta principios de 1980 cuando se forma el primer movimiento estudiantil organizado.  El movimiento 11 de junio (M-11).

Estaba en primer curso de ciclo común de cultura general (secundaria) cuando la dirección del colegio llamó a una asamblea general, reuniendo a las jornadas diurna y nocturna de del IAF. En esa asamblea fue propuesta por parte de un grupo de estudiantes, la formación de un Frente estudiantil. Así nace el M-11. 

En una corta entrevista uno de los fundadores del M-11 logramos recopilar cierta información. Según él, el M-11 nace en el Alejandro Flores un 11 de abril de 1980, a iniciativa de Santos Daniel Núñez, Javier Carranza e Isidro Uclés. 

DI ¿De dónde sale la iniciativa de fundar un frente?

La iniciativa nace de un grupo de estudiantes que, ante la falta de un Consejo Central de Estudiantes, sentimos la necesidad de organizarnos para luchar por los derechos estudiantiles y para luchar por la oficialización del colegio, encabezando por ello varias tomas y mítines que se hicieron en ese marco. También por el buen manejo en la administración del Alejandro Flores. Recordá que participamos activamente en la huelga para sacar de la dirección del director de ese entonces Ángel Rolando Flores.

DI Entiendo y recuerdo muy bien esas actividades. Pero ¿Cuál era la filiación política del M-11 con el movimiento estudiantil en general?  Me explico: ¿Tuvieron ustedes algún vínculo con las organizaciones de estudiantes como el FRU, la FUR, los CLES u otros?
Nosotros recibíamos formación política también.  Sí, estábamos vinculados a la organización de estudiantes de segunda enseñanza FESE y por medio de esta con el FRU y los CLES.

DI ¿Quiénes fueron los fundadores de ese movimiento?

Fuimos varios entre algunos: Javier Carranza, Humberto Carranza, Isidro Uclés, Elvis Eduardo Flores, Josefa del Carmen Godoy Flores, Moisés Cárcamo, Liliam Rita, se me escapa el apellido por ahora, Santos Daniel Núñez Hernández… de los que me acuerdo por ahora.

DI Decime una cosa ¿Existen aun documentos que hablen de la fundación del M-11?

Mira con lo de la represión de los 80, toda la información se destruyó, pero tal vez se encuentre algo. porque nosotros manteníamos la información escondida en el colegio en nuestras casas no teníamos y no recuerdo que paso con esa información.

El M-11 comenzó una actividad política en el colegio destinada a la concientización de la masa. Con la efervescencia de la recién triunfadora Revolución Sandinista y la susodicha apertura democrática, este movimiento comenzó a sacar boletines al estilo de la UNAH. Tenían su órgano de difusión “Cumbo y Machete” que denunciaba las injusticias sociales locales e incentivaba la educación de la masa estudiantil hacia el reclamo de sus derechos. El 11 de junio, día del estudiante aparecían pintadas en las propiedades de las familias pudientes, como la que había en el beneficio de Don Gregorio Zelaya “Goyito, ayudemos a hacer más bella esta city” M-11. Y como lo apunta nuestro informante el M-11 participó de manera activa en la destitución del Director Ángel Rolando Flores.

La huelga de las guitarras


El colegio, bajo la administración de Ángel Rolando había dado un giro interesante. Se había reorganizado el cuadro de danzas Folclóricas, se organizó el festival estudiantil oriental de canción, se reacondicionó el local del colegio y se dieron los primeros pasos para la apertura de lo que es hoy el ITAF. Según fuentes orales y por ser ya estudiante del IAF en 1980, se rumoraba que el colegio estaba pasando por un periodo de mala administración, parece ser que muchas de las actividades financieras no eran claras y que el director estaba implicado.

Es así que el M-11 llamó a una asamblea general de estudiantes para denunciar la situación, pidiendo se aclararan los decires. No hubo respuesta satisfactoria de la parte de la administración y se comenzaron las disposiciones para las acciones a seguir.

Una de las cosas que Ángel Rolando había hecho era aceptar como estudiante regular a un muchacho ciego de El Paraíso, Adán Pastor. Este muchacho era un buen músico y formaba parte de la estudiantina del colegio, además de ser un miembro del M-11 y puesto que era ciego todos le tenían aprecio. Después de la asamblea del M-11 que fue durante la semana, las cosas quedaron en calma, durante el fin de semana, Adán fue donde el director y le pidió las llaves del Colegio para hacer la práctica del cuadro de danzas y la estudiantina. El director le confió las llaves y, sorpresa, el día lunes el Colegio amaneció tomado por El M-11, padres de familia y profesores que exigían la renuncia de Ángel Rolando Flores.

Entre los dirigentes de la huelga por parte del M-11 estaban los fundadores del Movimiento y otros estudiantes, la mayoría del ultimo año de Bachillerato, recuerdo entre otros a Gregorio Rivas, las hermanas Morales, las hermanas Flores, Mario (el guapo Ben) y otros.
Del lado que apoyaban al director, pocos eran los estudiantes pues no había organización estudiantil que se opusiera al M-11.

El papel de anti huelguistas fue guiado por padres de familia y hermanos mayores de los estudiantes del Colegio. Aunque si se pueden citar algunos Estudiantes que formaron parte de ese movimiento. René Martínez (pelica), María Martínez, Felipe Valladares y otros que andábamos allí siguiendo a nuestros viejos. Los padres que formaron el comité de defensa al director fueron: Consuelo Martínez (que se retiró en un momento dado), Mirtala Mendoza de Alcántara, Aurelio Raudales, Abelino Duarte, Víctor Merlo, Edilberto Salinas Eguigurems, una Señora de apellido Sauceda, Rubia Sevilla, un señor que le decíamos Don Ventura y José Izaguirre entre otros. Algunos padres se proyectaron con representantes, es así que Armando López fue activo en representación de Rodolfo López y Alex Duarte en representación de Abelino, cuando Abelino no estaba.

En lo que me toca, yo y mi hermana Melba sólo andábamos de cola de mi padre y honestamente, yo no entendía nada de lo que estaba pasando, tenía 13 años. El director había ganado la confianza de los padres pues su carisma es excepcional. Los padres miraban en él a un hombre con ideas de progreso y sabía como estimular el esfuerzo y la colaboración de los padres. Aún guardo en mi casa un diploma que Flores otorgó a mi Padre por la colaboración de este último a la reconstrucción de una parte del colegio. En resumen, en lo que me concierne sólo me divertí.

Esa huelga fue una de estira y encoge y merece algo más que unas cuantas líneas en un blog. El colegio pasaba de manos del M-11 a manos de los padres de familia. Hubo intentos de asalto por parte de los estudiantes del M-11 mientras los padres de Familia tenían tomado el Colegio. En ese asalto casi pierde el ojo de una pedrada el estudiante Modesto Pastrana y el doctor Rolando Mendoza quien apoyaba al M-11 resultó con una fractura provocada por un empujón de la parte de Venturita, uno de los padres de familia que apoyaban a Flores.

En las asambleas públicas que se hacían en los corredores del cabildo, los huevos y los tomates llovían a profusión. Doña Mirtala de Alcántara recibió un baño de huevos y de otras cositas menos agradables durante uno de los mítines. En la toma primera que hicieron los padres, después de la visita de una comisión del Ministerio de Educación, muchos de los oponentes quedaron atrapados al interior y se fueron dejando salir de manera gradual. Muchos intentaron salirse por los tapiales que daban hacia las propiedades de don Ismael Salinas. Fue el caso de una doña que, andando vestida con una falda verde en tela lisa, le pidió a unos vaguitos que andaban de metiches que la empujaran para subirse al tapial. Les ofreció cinco pesos. Los cipotes aceptaron. La empujaron por las nalgas y la señora se fue y no les pagó. Los cipotes bravos le gritaban: “vieja culo liso paganos los cinco pesos”

Después de más de 2 semanas de huelga, el conflicto se terminó con la renuncia de Ángel Rolando Flores y el nombramiento de un Nuevo director. Nos mandaron como director a un individuo cuyo nombre era Grevil Avelar, un personaje que había sido destituido por otro movimiento huelguístico en el Mochito y con un expediente mucho más cuestionable que el de Ángel Rolando.  El M-11, recibiendo información de La FESE a cerca de la reputación del individuo, amenazó con proseguir la huelga si ese individuo tomaba la dirección del colegio. Es así que se negoció entre las partes en oposición y se logró el nombramiento de José Cecilio Baide. Grevil no estuvo ni tres días en el cargo. 

Así terminó la huelga de las guitarras.

Las Jornadas de febrero y marzo de 1981


El M-11 siguió su labor, el acontecimiento de la huelga hizo que las fuerzas represivas del estado comenzaran a poner los ojos sobre los dirigentes del mismo, Beto Carranza y Daniel Núñez entre otros se vieron amenazados y perseguidos. Pero eso no evitó que el M-11 tomara la dirección del movimiento estudiantil en pro de la oficialización del IAF.

Las cosas se pusieron difíciles a partir de las jornadas de febrero y marzo de 1981 cuando se desató un movimiento a nivel nacional liderado por la FESE y los frentes estudiantiles de secundaria pidiendo la oficialización de un buen número de colegios de segunda enseñanza. Es aquí donde el Movimiento 11 de junio, juega un papel preponderante en la organización de Manifestaciones en las calles y de acciones que tienden a paralizar la economía local. La lucha era justa y el movimiento contó con el apoyo de los profesores, los padres de familia y los estudiantes que respondían al llamado para hacer tomas de carreteras, paros laborales, tomas de colegio, etc.

Allí estaban esas figuras estudiantiles que no se mencionan en El Paraíso en la Historia.
Santos Daniel Núñez, Elvis Flores, Beto Carranza, Javier Carranza, Fausto Cáceres que representaba a los estudiantes de la jornada Nocturna, junto Con José Bazán el Zapatero y los otros fundadores y dirigentes del M-11 mencionados en este texto. Sin dejar pasar por alto a los maestros Armando Francisco Martínez, Pastora Gómez, Rosa Margarita Nájera, Secundino Salgado, José Raymundo Escoto, el director José Cecilio Baide, Melania Montoya y tantos más. A ellos se debe sumar los padres de familia y los estudiantes que resistieron y recibieron toletazos de la parte de las fuerzas del orden en el desalojo de la carretera hacia Las Manos.
Las jornadas terminaron con la oficialización del colegio y con una nueva etapa para el movimiento estudiantil Alejandrino.

La presencia de la contra y la guerra de baja intensidad


Con la radicalización de las luchas estudiantiles y el auge del movimiento obrero a nivel Nacional, el gobierno de Roberto Suazo Córdova, las Fuerzas Armadas, la policía y los EEUU se desata un periodo de represión sistematizada. Los colegios son infiltrados por policías en civil y, en el caso de El Paraíso, por miembros de La Contra Revolución nicaragüense, que contaba entre sus esbirros a hondureños y a nicaragüenses refugiados descendientes de Guardias Nacionales u opositores al régimen Sandinista.

En esas circunstancias el Movimiento 11 de junio se vio diezmado en sus actividades y en su militancia. Muchos de los dirigentes se ausentaron del Pueblo porque habían terminado sus bachilleratos o su educación comercial y se fueron a la capital a seguir sus estudios universitarios. Otros se fueron a seguir sus estudios en las escuelas normales y prácticamente el colegio quedó sin dirigencia. Sin embargo, hubo relvo. No necesariamente a través de un frente estudiantil, sino mediante la organización de talleres de cultura popular. Es así que nace el Grupo de Teatro MASIUA, cuya labor era la de montar obras de teatro con contenido social. Se intentó montar la Ahorcancina, de Medardo Mejía y Armando Martínez hizo una adaptación de la Novela Oro y miseria, de Matías Funes al teatro. También se fundó el grupo de defensa y conservación del medio Ambiente SOLOASIS y los antecedentes de lo que será el los trabajadores por la cultura y la identidad nacional " Tumbam Kah " que dará origen a la Casa de la Cultura. En ese período fue donde destacaron como dirigentes estudiantiles à través de las juntas directivas de curso, María del Carmen Sevilla, Fausto Cáceres, Roger Aguilera, Román Aguilera, José Bazán, José Ricardo Castellanos y su Servidor.

Entre 1981 y 1984 no hubo consejo central de estudiantes. Las reivindicaciones eran puntuales y se hacían a través de las juntas directivas de cada sección o año. Los estudiantes eran reticentes a la implicación política por miedo a todo ese ambiente de terror sembrado por los gobiernos Liberales.

En 1984 la dirección del colegio llamó una asamblea de estudiantes para interrogar a la masa sobre las necesidades de los estudiantes. La dicha asamblea fue interesante, pero al mismo tiempo un desastre, puesto que no había un proyecto estudiantil que presentara en bloque las necesidades del estudiantado. En esa asamblea Dario Izaguirre, Nela Isabel Baide Díaz y Rogelio Mejía, sentados en una banqueta del parquecito del IAF nos interrogamos sobre la necesidad de reorganizarse y de reformar el Consejo Central de estudiantes. Nela y yo propusimos que el primer paso era la formación de un Tribunal colegial de elecciones independiente que convocara a elecciones, según la ley orgánica de educación secundaria y que llamaría a los estudiantes a organizar planillas para una elección.  Nos pusimos manos a la obra y en unos cuantos días Nela había organizado el Tribunal.

Se hizo la convocatoria y se formaron dos planillas. Una Dirigida por José Ricardo Castellanos y su servidor y la otra dirigida por José de los Santos Vallecillo y Rogelio Mejía.

La planilla de José Ricardo se le nombró el FADI. Frente Amplio Democrático de Integración. Se elaboró un plan de gobierno y un borrador de estatutos de lo que debería ser la organización (perdidos en limbo del comején).  Es evidente que el ribete democrático no era más que un escudo para “cuidarse de los chafas” lo de amplio fue siguiendo la tendencia que se tomó en la universidad de crear bloques amplios para medio disfrazar la tendencia de izquierda de las organizaciones. En la UNAH había para esa época existía el MAT (Movimiento Amplio de Transformación, en la facultad de derecho), el BAEPS (Bloque amplio de estudiantes de Psicología, en el cual Rocío Tábora la actual ministra de finanzas era una de sus dirigentes), El Movimiento Ramón Amaya Amador, en periodismo, El MIP (Movimiento Independiente de Pedagogía) y el BARM (Bloque Amplio Reivindicador de Medicina), fundado por el Doctor Calix y su esposa Tamara. Bajo esa óptica se organizó el FADI pero sin ningún contacto orgánico con ninguna de esas organizaciones, razón por la cual, este último duró lo que duró la elección.

Del lado de José de los Santos se organizó El FUDE, Frente Unido Democrático Estudiantil. Ese nombre dio la oportunidad a los sectores reaccionarios del colegio de ver la reminiscencia de lo que era el FUUD y el FED, ya mencionados al principio de este texto.  Integrado esencialmente por miembros de la Jornada Nocturna, el FUDE tenía en su seno a uno de los personajes más oscuros del estudiantado de la época, el chele Adalid Andara. Este personaje, fue militar y al salir de baja se matriculó en el colegio. Todo el mundo sabía que era colaborador del DIN y que sus posiciones políticas estaban lejos de ser las más progresistas. Además, se sabía que su función era la de identificar a los posibles izquierdistas e intimidarlos.

Éste personaje no vaciló en proliferar amenazas de cárcel hacia mi persona si seguía dirigiendo el movimiento. Estas amenazas, algunas fueron directas y otras las hizo llegar por intermedio de José de los Santos. Ante tal situación y bajo amenaza me retiré de la planilla y quedé como asesor en el resto de la campaña. La campaña fue sucia, mientras el FADI denunciaba la falta de servicios sanitarios y de material didáctico en el colegio, así como ciertas arbitrariedades en el tratamiento de los estudiantes por parte de ciertos maestros, el FUDE prometía campeonatos de futbolito y jolgorio.

Mientras nosotros nos permitíamos llamar las cosas por su nombre, eso nos costaba amenazas e intimidación. Mientras nosotros no teníamos plata para la propaganda, el otro bando podía procurarse algunos pesos para sacar afiches y pagar votos al momento de la elección con empanadas y enchiladas. Eso muestra que la situación actual de Honduras tiene raíces profundas.

El resultado de esas elecciones fue que José de los Santos Vallecillo ganó con todo y todo y el tribunal no tuvo más elección que reconocer su triunfo al igual que el FADI, quien no tenía la capacidad para impugnar las elecciones.

El FUDE cumplió lo que prometió, jolgorio y campeonatos de deportes. Pero el colegio no tenía servicios sanitarios. También asistió creo que al último congreso de la FESE en donde se asaltó la organización y que terminó con la desaparición de ese bastión de la lucha estudiantil y, creo, que José de los Santos tuvo el honor de haber sido el último presidente del Consejo Central de estudiantes del IAF.

Después de esa fecha (1984) serán otros quienes tendrán que escribir la historia del Movimiento estudiantil en El Paraíso. Yo terminé mi Bachillerato en Ciencias y Letras en 1984 y comencé mi Universidad en 1985 en donde, a partir de 1986, comencé mi militancia en La Fuerza Universitaria Revolucionaria hasta 1992, cuando terminé mi Licenciatura en historia. Fui presidente de la Asociación de estudiantes de Historia y presidente de la Asociación de Estudiantes del Centro Universitario de Estudios Generales. Era los tiempos de la FUR histórica, aquella que no se doblegó ante las cachureadas de Oswaldo Ramos Soto y sus paramilitares.

¿Se dio cuenta por qué no hay que confiarle las llaves a un ciego?

jueves, 13 de diciembre de 2018

El culpable no culpado o el asesino tras la cortina.


Hace ya 9 años escribí una nota en mi blog (Memorias de un Caitudo) en donde hacia resaltar que, mientras los medios de comunicación oficiales se dedicaban a denigrar la imagen de un presidente electo por el pueblo y a tratar los gobiernos reformistas de América Latina de comunistas, de enemigos de la propiedad privada, de narcotraficantes, de falsos revolucionarios y culpables de todos los males por los que pasa nuestra América. Que, Mientras los medios de oposición (que no son muchos pero que les pesan los…), enarbolaban y siguen enarbolando la bandera de la defensa de los oprimidos en la acción inmediata y de ellos mismos (recordemos las agresiones a los comunicadores de radio progreso, a los de UNE, la muerte de infinidad de periodistas y reporteros), el verdadero culpable de los dolores de Honduras y de todos los otros paisitos, sigue escondido a los ojos del Mundo que no quiere ver.  El Culpable sin culpa, el verdadero atizador de la llama contrarrevolucionaria se esconde miles de kilómetros de Honduras y usa los 10 peones locales en el poder y a los babosos que creen aun, que en cuba hacen jabón con los viejitos.  El culpable no culpado se esconde detrás de los países que guardan una posición de silencio o que tratan de arreglar el problema con medidas atenuantes y poco convincentes que no hacen más que proteger los intereses de las potencias imperialistas en esos países.  Si no veamos el papel que ha jugado la ONU, la OEA, la Comunidad Europea y otras en toda esta historia.

En está nota trataremos de hacer un poco de historia sobre el problema de la hipoteca de nuestros recursos naturales y como esta hipoteca ha sido un catalizador de los conflictos internos en Honduras desde los fines del siglo XIX hasta hoy. Trataremos de ver como ese culpable no culpado se esconde tras de toda esta trama financiera entreguista y tras la incapacidad de nuestra clase política de ejercer la soberanía que nos corresponde como pueblo.

Desempolvaremos aquí uno de los conceptos básicos de los manuales de sociología, de mis tiempos de estudiante, posiblemente borrados ahora por la censura del sistema educativo de Honduras, me refiero a La economía de enclave.

El enclave


Un enclave en geografía política es, de la manera más simple, es un Estado dentro de otro Estado. Puede manifestarse bajo la forma de territorios autónomos o países que se encuentran enclaustrados dentro de las fronteras de otros. Sin embargo, existe otra dimensión de enclave que tiene que ver con las actividades puramente económicas de empresas transnacionales que se implantan al interior de países frecuentemente en vías de desarrollo. Estas empresas se establecen instalando cierto tipo de gobiernos paralelos no electos y avalados por las concesiones dadas por los gobiernos locales a cambio de pingues retribuciones económicas. En estos casos, los territorios y las personas al interior de la concesión son regidas por las leyes y los reglamentos del poseedor de la concesión, aunque de manera oficial son ciudadanos del estado concesionario. En este sentido, un enclave atenta conta la soberanía territorial, económica y ciudadana de los países concesionarios y por ende contra los derechos individuales establecidos en las constituciones.



El profesor Alfredo Falero de Universidad de la República del Uruguay, en un artículo (La potencialidad heurística del concepto de economía de enclave para repensar el territorio), aparecido en la revista Revista  Nera en 2015, respecto al concepto de enclave apunta:

“Como se ha establecido en otros trabajos…, históricamente, actividades vinculadas a minería y plantaciones en América Latina se realizaron bajo el formato de enclave. Es decir, casos del capitalismo mercantil por los que la producción obtenida en núcleos de actividades primarias era controlada en forma directa desde fuera.

Suponía, paralelamente, la incapacidad de sectores nacionales para reaccionar y competir en la producción de mercancías que exigían condiciones técnicas, sistemas de comercialización y capitales de gran importancia y la dinámica de expansión de las economías centrales que permitía así el control de sectores del entonces mundo periférico (Citando a CARDOSO y FALETTO, 1990: 8 y ss.). Después que esta idea se estableció en la década del sesenta, el concepto fue tendiendo a definir en general una unidad productiva de materia prima o industrial, caracterizada por ser o haber sido por largos períodos, propiedad de empresas extranjeras con escasa vinculación con la economía nacional y por poseer una organización social de centros urbanos identificados con las empresas instaladas. Posteriormente, con la expansión de la industria, también se generaron enclaves. La forma “clásica” de enclave en cuanto a actividades industriales se conecta con las llamadas maquilas. En general implica la deslocalización del montaje de productos electrónicos o de talleres de vestimenta, por ejemplo, con insumos que vienen de otras partes y con un producto final que es reexportado, generándose para ello exoneraciones fiscales. El bajo costo de la fuerza de trabajo es un elemento clave en tal operación de deslocalización”

Yo me permitiría agregar a la lista de Falero los nuevos enclaves con nombres más poéticos, las ZEDES que, desde mi punto de vista, son un ejemplo mas concreto de ese tipo de economía puesto que se le entrega el control total del territorio de la zona a la empresa o empresas que se establecen.

La historia de la historieta




Habiendo planteado de forma breve y teórica lo que es un enclave, veremos como este fenómeno se manifiesta en Honduras durante su corto periodo de vida independiente de España.

Bien es conocido que uno de los fenómenos más machacados de la historia de Honduras, siempre ha sido la del enclave bananero. Quién no conoce, a menos que también los hayan borrado de los libros de enseñanza básica de la historia, a Samuel Semurray, a la United Fruit co. y a la Standard Fruit co. Quién no ha oído hablar de las guerras civiles provocadas por los directivos de esas compañías y sobre la ocupación militar gringa en Honduras para proteger los intereses de esas compañías. Y hablo aquí de una ocupación física con bases militares y todo lo demás, pero también una ocupación sutil en donde el peón de turno en la presidencia le pide permiso al patrón gringo antes de mandar el alma de un frijolito al cielo. Y si no, miremos el papel de los embajadores de los estados unidos en épocas recientes desde John Dimitri Negroponte hasta Heidi Fulton y su dominio sobre los gobiernos pseudodemocráticos de Honduras. 

Como decía, se ha hablado mucho en Honduras en relación al enclave bananero, pero muy poco se ha dicho en relación al enclave minero que también ha sido nefasto para el país y que ha actuado de manera mas sutil en la política hondureña.  En ese contexto es necesario recalcar el papel de gobiernos serviles y de familias locales que han ayudado como testaferros de las compañías mineras internacionales las cuales muchas veces, al estilo de las viejas monarquías, han creado alianzas para aparecer como empresas locales. Es el caso de la Familia Bográn y Soto (el hijo de Marco A. Soto era el esposo de la Hija de Valentine) en el siglo XIX; Callejas en el XX y más recientemente, en el caso de Tocoa, en donde los concesionarios ya no son la compañía extranjera sino un grupo de testaferros locales representantes de las familias más ricas de Honduras.

Pero dejemos el panfleto y volvamos a las cosas serias.

El enclave minero, en Honduras ha sido voraz y inescrupuloso. Por ejemplo, desde el establecimiento de la Rosario Mining Company, quien tuvo el monopolio de la extracción minera en Honduras desde finales del siglo XIX, hasta muy tarde en el siglo XX, con el cierre de la mina de El Mochito, esta compañía no dejo más que pingües ganancias al Estado.

Según un ensayo publicado en la revista YAXKIN (Año 38, Volumen XXIX, No. 1, 2016), que trata sobre las actividades de La Rosario, concluye en que esta compañía, a parte del empleo, contribuyó muy poco al desarrollo del País. Según los autores esta contribuyó a regañadientes y forzada por el gobierno al inicio de la construcción de la carretera del sur.

En cambio, esta compañía si dejo detrás de ella, suelos contaminados en San Juancito, bosques depredados alrededor de sus instalaciones, muertos y asesinatos. Más tarde, el único lago natural de Honduras fue contaminado por las actividades mineras. Además, las condiciones de trabajo en las minas dejaron un buen número de cancerosos y tuberculosos que cuando ya no servían en las bocaminas y en los en los socavones eran tirados como simples piochas gastadas.

En efecto, en el orden económico, me gustaría citar un tan solo ejemplo de una inversión hecha por parte de la Rosario en el desarrollo del país en la que la compañía no sacó provecho. Esta es misión imposible puesto que las carreteras, los puertos, las líneas férreas construidas por la compañía servían principalmente al transporte de sus propios bienes y de manera accesoria al transporte de bienes nacionales. Y aun en eso muchas veces los gobiernos construían e invertían et invierten en la infraestructura para favorecer las compañías. Si no, hagan un poco de investigación y fíjense bien quien y cuando se construyó la carretera entre San Juancito y Tegucigalpa o como la Rosario adquiere los derechos sobre el famoso ferrocarril interoceanico.

Si bien es cierto, dada la extensión de este texto, no se pueden citar ejemplos de inversión y desarrollo por parte de la Rosario y las compañías mineras, si se pueden citar ejemplos de las barbaries y del saqueo por parte de la actividad minera.

Por ejemplo: ¿Quién conoce la cantidad exacta de metal extraído de las minas de Honduras durante todo el siglo XX? ¿Quién conoce en realidad qué tipo de metal se extrajo de El Mochito? Sólo se sabe que se sacaban toneladas de BROZA ¡Oiga bien!  la BROZA, como se le llamaba a la roca salida de las minas, que luego salía en barco para los USA para la subsecuente extracción de metal.  Ahora algunas décadas más tarde se sabe que además de la plata de excelente calidad también esa broza contenía zinc y cadmio. Pero en tiempos de la Rosario, evidentemente no se podia cobrar impuestos por un pucho de piedras que no se sabe lo que contienen y, de todas maneras, el tipo de concesiones que se daban en ese tiempo eran abiertas, sin control y exentas de todo impuesto, además ¡esos gringos si son pendejos, imagínese, se llevan el montón de piedras como si ellos no tuvieran allá! ¿conoce usted un tan solo empresario gringo que sea maje?

Lo que si no se puede pasar por alto es que la minería en Honduras siempre a atentado contra la soberanía territorial y popular. Las confrontaciones por la defensa de la tierra siempre ha sido un elemento presente en la dinámica de extracción de mineral. Así pues, la explotación minera lleva también consigo luchas sociales y reivindicaciones sociales.



Las luchas sociales y la economía de enclave




Las luchas sociales en contra de las violaciones por parte de las compañías mineras en Honduras no datan de ayer.  Miremos de cerca como las mineras se han establecido y como ellas han saqueado los recursos naturales del país, creado alianzas con las familias poderosas de Honduras y, en otras palabras, empobrecido y asesinado nuestros compatriotas.

 Ejemplo del control de los Estados Unidos en Honduras y sobre nuestros recursos naturales es un informe enviado por el cónsul EE UU en Honduras, James J. Peterson, al departamento de comercio exterior de los Estados Unidos en 1892. En este informe Paterson hace una lista detallada de las explotaciones mineras en Honduras. En él se establece que: “Existen en el país más de 30 minas registradas, de las cuales 19 son estadounidenses, 9 son inglesas, 2 son honduro-francesas, 1 es suiza y 1 es francesa. Además, de todas ellas son tres minas estadounidenses las que están en plena producción...” (ver referencias).

¿Cuál es el fin de tener un registro tan preciso de la actividad minera? La respuesta es simple. Conociendo la competencia es más fácil deshacerse de ella. Muchas de esas concesiones mineras fueron absorbidas posteriormente por la Rosario MIning Co., baluarte del saqueo de minero de Honduras. Este tipo de control también es reflejo del interés de los EEUU de salvaguardar los intereses de sus inversionistas en Honduras. De esa manera aseguran el control de los ingresos de capital en su propio territorio y aseguran el ingreso de capital a sus arcas por la vía del control fiscal de las compañías.

En resumen, los majes siempre hemos sido los hondureños al dejar hacer y deshacer con nuestros propios recursos naturales.  El ejemplo histórico más flagrante de nuestra majadería y la de los majaderos que nos han gobernado, es la política minera iniciada desde los gobiernos de Luis Bográn en el siglo XIX y seguidamente con los gobiernos de Manuel Bonilla y los gobiernos subsecuentes. Bien es sabido que todo gobernante que no calzaba el mismo zapato que las compañías fue víctima de una patada, de un Golpe de Estado o de una guerra civil. El ejemplo más reciente es el de Manuel Zelaya Rosales.

Las compañías mineras en Honduras siempre han estado comprometida al deseo y al capital de unos cuantos. En el pasado uno de los cuantos fue la familia Valentine. Esta familia de potentados Gringos son los padres y las madres de, a parte de los abusos cometidos por los españoles, de los atropellos a la soberanía nacional, aliados con familias locales de ricos como la Familia Bográn, Soto, Callejas y los testaferros más recientes.  

Kenneth V. Finney, en su artículo “Rosario and the Election of 1887: The Political Economy of Mining in Honduras” y refiriéndose al Mineral de San Juancito a finales del siglo XIX apunta:


“Washington S. Valentine, la fuerza motriz detrás de la Rosario, encontró y superó una variedad de conflictos entre su empresa y los ciudadanos locales durante la primera década de las operaciones mineras. La mayoría de estos conflictos de intereses, salvo excepciones, derivaron de las exigencias que la mina imponía en sus operaciones. Una de las principales fuentes de fricción era la competencia con los residentes locales por la tierra y otros recursos naturales escasos, como la madera, el agua y la piedra de cal. Otras dificultades surgieron en lo que concierne la aplicación de la ley y las exenciones fiscales. Para sobrellevar la situación, Valentine necesitaba algo más que una mera habilidad empresarial. Así, una comprensión sólida de las realidades políticas locales era esencial. Durante una larga carrera en Honduras, Valentine demostró repetidamente su completo dominio de la política hondureña.

Washington S. Valentine. Fuente: https://mikemcclaughry.wordpress.com/the-reading-library/scientology/scientology-roots/scientology-roots-chapter-eighteen-new-world-order-in-central-america/
 

 El registro de estos primeros conflictos de intereses y su resolución proporciona un formato útil para estudiar la economía política hondureña de finales del siglo XIX. Indica la forma en que el control de monopolio sobre la minería de metales preciosos por parte de Rosario se transformó en inmunidad corporativa, política y legislativa. La historia completa, por supuesto, va más allá de los límites de este documento, pero al principio de la segunda administración de Luis Bogran (1888-1892) los gerentes de Rosario comprendieron firmemente los medios de poder esenciales para su operación sin problemas…


 Conflictos nacientes sus y resoluciones

En contraste con muchas otras compañías mineras hondureñas, los primeros gerentes de Rosario mostraron una visión astuta en la adquisición de la tierra suficiente para proporcionar un acceso libre a la mina y el éxito real de la compañía, que se tradujo en un crecimiento constante de esta última. Su expansión pronto significó que sus requerimientos superaron los primeros sueños dorados de los fundadores y obligaron a la compañía a invadir cada vez más las tierras y los recursos locales en los alrededores de San Juancito.
 La minería de roca madre hecha en la Rosario requirió una sorprendente cantidad de madera. Gran parte de ella fue utilizada como tirantes y soportes de la estructura subterránea de la mina. A principios de siglo, la compañía necesitaba 20,000 de estos "palos" dentro de la mina.  ​​Además, de madera acerrada que los carpinteros de la compañía utilizaron, junto con la cal, para construir los edificios, oficinas, viviendas, laboratorios, molino y otros edificios de superficie necesarios para un campamento minero permanente. Finalmente, como carbón vegetal, la madera constituyó una fuerza energética importante utilizada para mover varias de las principales máquinas de vapor empleadas en el proceso de extracción. Eventualmente, la compañía desforestó toda la cara este de la montaña de San Juancito y tuvo que conducir un conducto (túnel) través de la montaña hacia la cara oeste específicamente para alcanzar las masas vírgenes de árboles. Además, Washington Valentine se comprometió a importar semillas de eucalipto para reforestar el área alrededor de la entrada de la mina.


 El impulso de la Rosario por acceder a una cantidad tan grande de madera y de cal provocó los primeros conflictos registrados con sus vecinos. El código minero hondureño era vago en muchos aspectos del procedimiento para adquirir recursos naturales. En su mayor parte, el código reafirmó la distinción tradicional hispanoamericana entre derechos de superficie y subsuelo. En efecto, esta disposición obligó a los mineros a negociar con los dueños de propiedades aledañas aguas superficiales, madera y otros derechos de superficie. Sin embargo, en un apartado, el código minero delegó la responsabilidad de la asignación de depósitos locales de Cal a los municipios. Por lo tanto, las empresas multinacionales tuvieron que negociar con los ayuntamientos para obtener suministros de este producto esencial de mampostería.

A principios de 1883, el gobierno respondió a la creciente demanda del sector minero por el agua y madera dejando de lado todas las "maderas y aguas" que se encuentran en tierras de propiedad del gobierno (baldíos) para el beneficio exclusivo de las empresas mineras en gran escala. Declaró una moratoria en las ventas de tierras del gobierno a partes privadas dentro de un radio de tres leguas de todos los campamentos mineros.

Ya en 1883, los madereros que trabajaban para Valentine comenzaron a talar árboles que crecían en los predios o ejidos de San Juancito. Los empleados de la Rosario también comenzaron a extraer cal de los depósitos que se encontraban dentro del patrimonio del municipio. Los funcionarios locales pronto expresaron alarma ante el rapaz despilfarro de los recursos de su municipio por parte de la Rosario y exigieron que Valentine pague a las arcas municipales 2,000 pesos por la madera ya cortada y le cobró a la compañía dieciocho centavos la carga de cal. Valentine pagó a regañadientes un monto de 150  Pesos para la madera pero absolutamente se rechazó a pagar un centavo sobre la piedra caliza, en cambio, se quejó ante el recién elegido presidente abiertamente pro estadounidense de Honduras, Luis Bogran.

Valentine denunció que los pobladores locales se habían embarcado en una política antinegocios. Si se permite que persista, advirtió, las operaciones de la compañía se verían obstaculizadas y la expansión sería imposible. Valentine sabía que su amenaza apenas disimulada induciría al gobierno a defender su empresa.
 Los funcionarios locales convocaron una reunión especial de la ciudad para responder a los cargos de Valentine. En su informe de esta reunión al gobierno, rechazaron rotundamente las acusaciones de Valentine. Señalaron que la ciudad había gastado 300 pesos para obtener un título claro para su ejido, cuyos recursos robó a voluntad Valentine. Las autoridades locales instaron al gobierno a prohibir el corte de madera y la extracción de cal hasta que la ciudad y la empresa llegasen a un acuerdo mutuamente aceptables. Además, manifestaron su frustración en una acusación de cierre, Acusando a Valentine de desprecio hacia la constitución hondureña puesto que este acosaba continuamente a las autoridades locales legalmente constituidas.

Desafortunadamente, el registro no indica cómo la ciudad y la compañía resolvieron el problema de la extracción de piedra de cal, pero Valentine evitó a los obstruccionistas locales obtener la protección adecuada de los bosques. Descubrió un decreto de 1865 que otorgaba derechos de madera a los contratistas de carreteras en proporción a las millas de carreteras construidas. Como la Rosario necesitaba una nueva salida de San Juancito a Tegucigalpa de todos modos, Valentine se comprometió a construir un camino carretero desde su complejo minero a la capital si el gobierno reservara secciones de bosque para uso exclusivo de la compañía. A pesar de la naturaleza doblemente servil de esta propuesta, el gobierno aceptó fácilmente la oferta de Valentine. De esta manera, Valentine intentó evitar a los funcionarios municipales.
 La construcción de carreteras resultó ser una de las tareas más ingratas, difíciles y poco gratificantes que Valentine ha realizado en Honduras.”



Como deja claro esta cita las similitudes entre lo que pasa ahora en Honduras y lo que se gestaba en 1887 dejan claro los gobiernos de los últimos 9 años siguen patrones heredados por sus predecesores decimonónicos, con el aditivo del narcotráfico y el marerismo.

Pero también deja claro que los pobladores, también levantaron su grito, que fue ahogado por la corrupción y la falta de representatividad del gobierno Central. Además, recuerden que estos movimientos de protesta se dan de manera aislada y en disonancia con la situación nacional de la época. El punto es que, recuerden, no había para el caso Facebook, Twitter y organizaciones que denunciaran lo que la mina hacía. Sin embargo, el papel siempre estuvo allí, ejemplos de esto es la volante que aparece en Tegucigalpa y que según el autor proviene de la colección Luis Bográn del ANAH. Esta volante dice lo siguiente:



“ADVERTENCIA


Avisamos al Gerente General de Nueva York & Honduras Rosario Mining Company, Washington S. Valentine, residente de la ciudad de San Juancito, que a menos que desista en sus esfuerzos por establecer una colonia en las condiciones que él desea imponer, a menos que se mantenga totalmente dentro de los límites de las leyes de este país, y a menos que Revoque sus proclamaciones hechas en lugares públicos la semana pasada, protestaremos no solo una o dos veces, sino tantas veces como sea necesario para proteger a nuestra gran República Unida, porque estimamos sus leyes liberales y democráticas y su espíritu eminentemente progresista.

Ya no nos tragaremos las ignominias de este individuo, inapto para vivir en esta República. ¡Arruinado, miserable judío! Nosotros sabemos cómo administrar justicia.

Honduras es libre e independiente. Ya no podemos tolerar un "gringo", un "yanqui" y un advenedizo extranjero que viene a inmiscuirse en nuestros asuntos políticos y proclamar leyes, como si fuera un rey.

Tegucigalpa, 2 de agosto de 1887.

HONDURAS ES LIBRE”   (Colección Luis Bográn ANH)

Para la misma época:

“La Compañía Minera Rosario había recibido una concesión de tierras para construir una nueva planta para procesar mineral. Valentine intentó desalojar a tres viejos residentes locales de sus hogares ubicados dentro de los límites de la concesión. Los propietarios de las viviendas amenazados lo llevaron a los tribunales y, sorprendentemente, los tribunales inferiores, de apelación y la Corte Suprema dictaron sentencia contra Valentine. Sorprendido momentáneamente por este desenlace inusual de independencia judicial, Valentine apeló al presidente Bográn. Bográn rechazó de manera complaciente la decisión de la Corte Suprema emitiendo un decreto ejecutivo que le daba a Valentine lo que quería. Un editorial en el periódico oficial del gobierno señaló que "los derechos de los propietarios de las minas no pueden, y no deben, estar subordinados al formalismo dilatorio y excesivamente riguroso de... los procedimientos judiciales” (Finney,  Kenneth V. - 1979 : 14).

Pero esas luchas no paran allí, más tarde en 1900, según el Diario de Honduras,

“Un grupo grande de mineros, se declaró en huelga y que poco a poco fueron adoptando posiciones muy hostiles, al grado que la huelga asumió luego el carácter de sublevación. Los mineros sublevados invadieron la comandancia de la comunidad, en cuyo interior se encontraba refugiado mister Guierlins, quien fungía para ese entonces como súper intendente de la mina y a quien los mineros sublevados buscaban con intenciones nada pacíficas según se establece en el diario mencionado. Al tratar de intervenir para poner el orden, uno de los soldados resultó herido mortalmente. La gravedad de la situación era tal, que hubo necesidad de solicitar ayuda a la capital de la república, misma que fue enviada rápidamente a la comunidad, con órdenes enérgicas de imponer el orden a como diera lugar.” (Diario Honduras, 1900). 

Tomado de : http://media.liveauctiongroup.net/i/10770/11280572_1.jpg?v=8CE50BFD00CE420

Y el descontento se prolonga durante toda la estadía de la Rosario en Honduras hasta la huelga de 1978 con la que se cierra la mina de El Mochito.     

Con esta exposición del papel de la Rosario en las decisiones políticas de Honduras y la contextualización de la economía de enclave podemos pasar a ilustrar lo que pasa en Honduras y en otros países.  El ejemplo histórico de la Rosario dado aquí, no es más que un aliciente para remover conciencias aletargadas y hacer un parangón entre la impunidad de las mineras en el siglo XXI en Honduras y el mundo. Las mineras no tienen escrúpulos su más preciado interés es el usufructo.

Las líneas expuestas en los párrafos anteriores demuestran dos cosas: lo primero es que el servilismo del Ejecutivo o data de hoy. Al leer esos párrafos nos damos cuenta que las empresas transnacionales siempre han conocido el lado débil del Estado de Honduras. Nos damos cuenta que esos entes si han sacado lección de la Historia nacional al copiar los métodos de la Rosario. Sin embargo, los hondureños seguimos entregando lo poco que nos queda a cambio de poco o nada. Nuestros empresarios no invierten en el país, pero si se prestan de testaferros para ganar dinero fácil y ponerlo en paraísos fiscales. Si los capitales de los ricos hondureños fueran invertidos en Honduras y no sirvieran a multiplicar los capitales de esos que tras bastidores nos oprimen, otro gallo nos cantara. Lo segundo, es la actitud de defensa de la soberanía popular y la actitud de lucha de ciertos hondureños conscientes de que esas compañías no vienen sino a socavar y vaciar nuestros recursos. En ese contexto también queda clara la actitud represiva y servilista de las autoridades nacionales al ponerse al servicio de las transnacionales y no del pueblo que los elije.

En una entrevista con Nicolás Gutman un docente de la universidad de Palermo en Argentina y analista del papel de las mineras en América Latina, describe de manera simple y resume bien la situación de las mineras enclavadas en La Provincia de San Juan en Argentina y que refleja muy bien también la realidad de las minas en Honduras

Gutman apunta:

“Entran capitales para explotar el recurso, sin pagar gravámenes o con una imposición muy baja (no pagan impuesto al cheque, a los combustibles, tienen subsidio a la electricidad) y además hacen las liquidaciones en el exterior, con lo que al final la exportación es un simple asiento contable. Esa plata no volvió nunca. Una parte sí, como salarios, infraestructura, catering y…empresas alrededor. Pero si hay 6000 millones de dólares en la mina, ¿cuánto de eso retorna a la economía…? ¿El 3 por ciento de regalías y los salarios?” (https://noalamina.org/argentina/san-juan/item/4922-economia-de-enclave-y-explotacion-no-renovable)



Y si hacemos el paralelo con las actividades de la Rosario en el pasado nos damos cuenta que esta compañía solo en San Juancito, para “principios de siglo, …. empleaba a más de 1,000 mineros. Una de las grandes minas del hemisferio occidental, La Rosario produjo más de ‘$ 100,000,000 a partir de menos de menos de 6,500,000 toneladas’ de mineral antes de que se cerrara en 1954” (Finney,  Kenneth V. – 1979:   citando a Kenneth H. Matheson, "History of the Rosario Mine, Honduras, Central America," The Mines Magazine (June 1961), 33-38; (July 1961), 22-28.)

La Pregunta es la misma ¿cuánto de ese capital regresó a Honduras? Sin embargo, cuando los obreros de El Mochito fueron a huelga, la empresa no tenía plata para cumplir con las exigencias de los obreros. No seamos ingenuos, una compañía minera nunca pierde.

 Lo que sí es claro es que el ciclo minero no deja más que desastres. Al contrario de los proyectos de desarrollo sostenido. Como apunta Gutman

“Israel exporta naranjas y tiene tecnologías por goteo, en el medio de un desierto. La actividad minera se hace en ciclos: primero aparecen los metales, se genera una economía de enclave y cuando se termina el oro, se terminó todo. Esto es un gran negocio para las compañías involucradas, y no es desarrollo. Eso es decir que voy a aprovechar toda la riqueza que está en el suelo…  para dar trabajo de baja calidad, con condiciones de salubridad muy malas, con una tasa de morbilidad altísima. Por más pobres que seamos, si queremos apuntar a subirles empanadas a los mineros y que toda la tecnología esté en manos de los australianos y los canadienses, estamos mal.” (https://noalamina.org/argentina/san-juan/item/4922-economia-de-enclave-y-explotacion-no-renovable)

Si analizamos la crisis política actual de Honduras vemos que todo apunta hacia lo que se quiere ver o hacia lo que nos quieren hacer ver. Nos mandan a diario cortinas de humo que esconden otras realidades más sutiles y aún más peligrosas a largo plazo que el Narcotrafico. Aclaro que no se niega el papel de este flagelo, pero este es evidente omnipresente al punto que se pueden señalar los que lo manejan.   Esas realidades son las susodichas inversiones transnacionales hechas por las compañías mineras.

Como en el pasado estas compañías vienen a atentar conta la soberanía nacional. Se desplazan comunidades, se secan ríos, se generan conflictos entre familias, etc.  Observen claramente como tras de cada proyecto hidroeléctrico, por ejemplo, está una compañía minera cerca. Las minas necesitan una cantidad de agua enorme para el funcionamiento de sus infraestructuras esa agua es desviada hacia túneles, pozos, lagunas de decantación y cuantas cosas mas usan las minas para su sustento. El agua de la represa no vuelve al cause del rio, generando la pérdida de ecosistemas y empobreciendo más a los agricultores. Además, como se observó en San Juancito en el pasado, la producción agrícola se reduce porque los residentes locales se vuelven asalariados de la mina, esto lleva consigo una reducción de la capacidad productiva del país y consecuentemente una reducción de la capacidad de exportación de productos propios al Estado. La mina convierte a los pobladores en consumidores y al Estado en importador de productos básicos que en otros tiempos el mismo país era capaz de producir. ¿Cuántas toneladas de Frijoles Honduras tiene que importar? ¿Cuántas toneladas de cebolla importo el estado este año?  Son preguntas simples pero que reflejan un fenómeno latente.

Y una pregunta mas a largo plazo. ¿Qué pasará cuando los minerales sean agotados? Recuerden que los minerales son recursos Naturales NO RENOBABLES y en consecuencia una vez extraídos, vendidos y convertidos en capital, este ultimo se queda en las manos de quienes lo explotan y bien sabido es que no son los hondureños.

Por otro lado, las actividades de compañías canadienses, inglesas, estadounidenses entre otras han ayudado enormemente al desarrollo de la violencia en países africanos productores de oro y diamantes. Vale decir que nosotros boicoteamos Chiquita, pero chiquita es minúscula en comparación al poder económico de los explotadores mineros.

Así, mientras los hondureños nos debatimos entre el espanto y la ternura, las minas, siguen funcionado, contaminando y matando a poquitos la gente y los recursos que nos pertenecen a los hondureños. Se mata impunemente a aquellos que defienden sus tierras y sus ríos, Berta Cáceres es el Mejor ejemplo. Pero sin menospreciar a Berta y a su familia, también hay un número considerable de campesinos y dirigentes ambientalistas que han sido masacrados por los sicarios de las Minas o por los sicarios del estado al servicio de las minas. No lo digo yo, lo dicen los diarios y las organizaciones defensoras de los derechos humanos.  Se vive en un ambiente de impunidad en donde defender la tierra y sus recursos es equivalente al de ser comunista o revolucionario en los años 80 y en donde se condena a los ejecutores del crimen, pero los verdaderos culpables quedan impunes.

Esto nos lleva a argumentar que pocos durante la crisis política de Honduras des de 2009, han llamado la atención sobre las medidas que los gobiernos anteriores a Manuel Zelaya hicieron para abrir las puertas de Honduras al nuevo colonialismo empresarial producto del Capitalismo del siglo XXI.

Basta con ver la ley de minería de Honduras promulgada en 1988, la cual autoriza la explotación minera en todo el país sin tener cuenta de la vocación del territorio en la que se implanta la mina. Esta ley empuja a nosotros hondureños a jugar a David y Goliat. Mientras las máquinas mineras se preparan con antelación a cumplir las pocas exigencias que le prescribe la ley. El pueblito que será dinamitado para darle paso al gigante, sólo tiene 15 días para prepararse y Todas las verdaderas ONG y no aquellas de maletín, así como las organizaciones populares unidas contra el poder de las compagines mineras no hacen más que un pequeño David. En otras palabras, una ley que habré una vez más las puertas al saqueo, a la explotación y a la destrucción de nuestros recursos naturales no es negocio para la gran mayoría del pueblo que no aprovecha en nada de la presencia de las compañías mineras.

Pero siempre habrá una piedra en el zapato de las mineras. Algunos no hicieron oído sordo a las quejas de un pueblo, algunos que ahora son tratados de traidores a la patria y de radicales de izquierda, se dieron cuenta que los únicos perdedores en esta batalla contra Gold-iat eran los hondureños. Es así que las moratorias impuestas al otorgamiento de concesiones mineras por el Gobierno de Zelaya, el aumento al salario mínimo, entre otras cosas, no hicieron ningún bien a las trasnacionales del metal. Poner el salario mínimo justo al nivel de la tasa se inflación es una medida demasiado socializante y por consecuencia injusta ante los ojos de nuestra pobre clase empresarial seguramente accionarios de las compañías mineras. Desde cuando el estar del lado de los caitudos, de los hediondos y de los indios ha sido la prioridad del capital transnacional.

Y como resultado de esas medidas, lo que se nos vino encima fue un Golpe de Estado y una violencia política que ya dura 9 años. Ese golpe de estado fue acompañado por el levantamiento casi inmediato de las moratorias impuestas por Zelaya y a revocación de la ley de minería de su gobierno, así como la reactivación de la ley de minería de 1998 y la consolidación del poder las compañías transnacionales y sus testaferros hondureños. También se crean ONG que no son que tentáculos de la corrupción gubernamental y despilfarradores de las susodichas inversiones internacionales.

Démonos cuenta compas-triotas que ninguna compañía transnacional escoge un país por su belleza. El capital extranjero busca en nuestros países llenar los agujeros que le deja el alto grado de sindicalización blanca de los trabajadores de las mismas compañías en los países de donde ellas son originarias. Por ejemplo, la reglamentación de las minas en Canadá es muy estricta y a pesar de eso las batallas ambientalistas son tema de todos los días. Las demandas y los pagos de multas por violación a los reglamentos son también materia cotidiana. Un trabajador minero en Canadá gana un salario elevadísimo (entre 100,000 y 150 000 dólares al año). Mientras tanto en Honduras las minas hacen lo que quieren, la reglamentación es débil y de los salarios ¿qué podríamos decir? Las compañías canadienses han sido señaladas de estar implicadas en actos represivos contra los indígenas en Guatemala, (ver por ejemplo https://www.theguardian.com/environment/andes-to-the-amazon/2014/aug/12/guatemala-gold-mine-protester-beaten-burnt-alive).

Y que decir de Honduras…

Según un informe de defensores en línea del 15 en junio de 2017, el panorama de las acciones de las compañías canadienses es el siguiente:

“En Copán hay mujeres criminalizadas por la subsidiaria MINOSA, también liderazgos locales amenazados y tremendos impactos sobre el río Lara, además de destrucción de bosques y ataques a la moral colectiva de la población. No es un tema menor el soborno a las personas dolientes para demoler su histórico cementerio, sembrado sobre una veta de oro.

En San Ignacio, Francisco Morazán, no es transparente el cierre de la mina ni la forma como serían reparados los daños a centenares de personas enfermas por el consumo de metales pesados en el agua subterránea.

En ambos casos, más las experiencias del Corpus y Las Vegas, existen impactos sobre el medio ambiente y las personas, muchas muertes en impunidad, familias engañadas en nombre del desarrollo nacional, y ataques a las organizaciones defensoras de la vida y la libertad.” (http://defensoresenlinea.com/el-informe-de-canada-sobre-sus-minas-en-honduras/).

Y si a eso le aumentamos el reciente episodio de Tocoa y las protestas de los pobladores del sur y centro de Honduras queda claro que esas empresas tienen poder ilimitado y sin control.

Para concluir con este desahogo, quiero expresar que estos solo son algunos argumentos para buscar más allá de la simple causa política las raíces de la crisis actual de Honduras. El verdadero Culpable no ha sido aún culpado. El culpable queda y posiblemente quedará libre de toda culpa si nosotros pueblo no lo denunciamos. No permitamos que los dueños de lo nuestro sigan riendo en nuestra cara mientras nosotros seguimos atrincherados, sitiados, defendiendo el sueño se una sociedad más justa.

Recordemos que la acción mediática de desinformación no hace más que mandarle polvo a los ojos de un pueblo que se despierta. La confusión sembrada por los medios oficiales y la falta de cultura política dentro de ciertos sectores de la población nos desvía de las verdaderas causas de los procesos históricos. Bien sabido es que detrás de todo movimiento histórico hay un motor económico. La redistribución de la riqueza no hará jamás el encanto de los poseedores de esta. Antes fueron los Bananos y las minas ahora son las minas, las maquilas y la ZEDES. No dejemos que nuestros recursos sean una vez más saqueados y que los intereses económicos capitalistas sin escrúpulos primen sobre las necesidades y los intereses de aquellos que aún tienen sed de justicia.

Desenmascaremos al culpable no culpado ustedes pueblo tienen las armas para hacerlo.



Algunas referencias:


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