lunes, 27 de diciembre de 2021

Anécdotas puntuales o puntudas -5 (segunda parte)

En este mundo de fantasías transcontinentales y transoceánicas, y siguiéndole la huella al tío conejo, les regalare, en las líneas siguientes, otra fábula de las que me contaba mi papa.

Todos hemos oído hablar de aquella fabula difundida en nuestras escuelas primarias en donde había que guardar las buenas maneras y no decir malas palabras. Esa fábula en el que una liebre super veloz es vencida por una tortuga, en una competencia.

Como muchas de las fábulas que aprendimos en nuestra escuela eurocéntrica y negadora del legado popular, esta de la liebre y la tortuga nos viene del fabulista Francés Jean de La Fontaine. Aunque según algunos la fabula de la liebre se le puede atribuir al fabulista griego del siglo V antes de Cristo, Esopo. Sin embargo, en la cultura popular Latinoamérica otras versiones de esa fabula circulan, evidentemente, adaptadas al ambiente y a la cultura local.

La gracia del sapo está en el brinco (refrán popular)

La rutina de la cosecha de café siguió su curso.  Mulas cargadas con sacos de café en uva. Despulpada, lavado y transporte al beneficio del pueblo para pagar la deuda adquirida en el transcurso del año.  Cena con tortillas calentadas y cuajada fresca y por supuesto el cuentecito de todos los días o de cuando había tiempo.

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¡Papa! ¿Cuál nos va a contar hoy?

Pues fíjate que ahora que venia allí por el paso de la quebrada, me paré a darle de beber al caballo. Cunado el caballo se agachó a beber un sapo jodido pegó un brinco y asustó al Moro. Allí me acordé de una papada que me conto un jodido, allá en Nicaragua cuando andaba vagando.

¡Papa! ¿los sapos echan leche vaa?

Si, por eso no hay que torearlos ni jugar con ellos.

Pero lo que te voy a contar es que… ¿Quién crees vos que corre más ligero, el sapo o el conejo?

El conejo. El otro día el Yolis saco uno de un charral y no lo pudo alcanzar.

¡Jajajaajajajaja! Asi parece, pero yo te digo que una vez el sapo le ganó al conejo.

A ver ¿Cómo?

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¡Pues mirá! Había una vez en un monte, onde había un montón de animales, se armó un chojín caballo. Así como los que pone Sofía Moncada con el tocadiscos.

Aquellos animales bailaban perro y bebían chicha, guaro y le tiraban vivas al partido.

Allí andaba tío Conejo. Bien tirado.  Andaba de botas, sombrero de pelo unos calzones vaqueros y un machete al Cinto. Allí andaba bebiendo guaro y molestando a los otros.

En eso Mira a tío Sapo allí tranquilo. Tío sapo no bebía guaro, solo fresco con pan. Se le acerca tío conejo y le dice:

-          ¿Qué dice, tío Sapo? El hombre con la boca más chiquita del valle.

¡Jodido, tío sapo usté si que es tallado con esa cintura que se carga!

¿Y que tal anda hoy?

-          ¡pues no! Aquí tranquilo, el baile esta bueno. Le contesta tío Sapo.

¿y usté tío Conejo, Qué tal?

-          Yo aquí con ganas de que nos echemos un jaibolaso juntos.

Pues no es que quiera despreciarlo, pero fíjese que yo no bebo guaro. Si me invita un fresco se lo acepto.

-          ¡Que fresco ni que nada! Métase uno tío Sapo. Uno es ninguno.

Y aquel joder del conejo que ya andaba bien picado.

Entonces el tío sapo le dice:

-          Mire tío Conejo, hagamos un trato.

-          ¿Cuál es ese trato que quiere?

-          Hagamos una apuesta: Mire, hagamos una carrera, si usted gana y le prometo que me embolo con usté en el próximo baile. Pero si yo gano, uste usté tiene que dejar de andarme molestando a mí y a mi familia y poniendo apodos.

-          ¡Jajajajajaja! ¡Vaya pues! ¡Dele viaje! Dice el conejo

Y así jue.

Ya el conejo salió del baile y se montó en su cusuco, que era la mula del conejo, y se jue. Allí iba pensando…

-          Ese sapo si es baboso, cree que me va a ganar… pero bueno el que es papo es papo.

¡Ah! Se me olvidaba, antes de irse el decidieron onde iba a ser la carrera. Decidieron que iba a ser aquí en El Palo verde. Desde el rio Conchagua, allí en el paso onde Pablo Sosa, hasta onde tiene la casa el Compa Moisa.

Y así jue.

Tomada de: https://fr.wikipedia.org/wiki/Le_Li%C3%A8vre_et_les_Grenouilles


Se convidaron para hacerla el domingo después del domingo de ramos, para darse tiempo de entrenarse.

El conejo no decía que el no ocupaba tiempo para eso que de todas maneras ese pedos bajos del sapo, que le iba a estar ganando.

El sapo, él, llamó a todos los familiares a una reunión de toda la familia.

Ya cuando estaban todos allí sentados, bebiendo cafecito que les había hecho tía Sapa y platicando de toda cosa el tío Sapo, la mera taramella de los sapos se levanta y pega cuatro pujidos. Todos los otros sapos se quedan quedito.

-          Buenas tardes a todos en esta sesión. Aquí los traje por que como ustedes saben hice una apuesta con tío conejo.

-          Allá un sapon que se parecía a Ceferino el patón, pide la palabra.

-          Usté tío Sapo, le vale galillo de mono la vida. Cómo le va a ganar a ese conejo.

Otro sapo levanta la mano.

-          Tío Sapo, ese conejo es caballo, mire que dicen que ha matado a tigres y lagartos y usté se pone a hacer apuestas con él.

¡Jobero! Y aquella palabreadera.

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-          ¡Papa! ¿y como es que hablan los sapos si no son gente?

-          ¡Como no! Si hablan. Nojotros solo oímos ¡per, per, per, lero, lero, lero! Pero ellos se entienden. Es como los gringos cuando hablan inglés, nojotros no entendemos, pero ellos se entienden.

-          ¡Si! ¿vaa? ¡Ta bueno pues!

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Pues allí siguieron la platica los sapos, hasta que tío Sapo les dijo que se callaran.  Y les dijo.

-          Yo tengo una maña para ganarle a ese jodido, pero todos ustedes me tienen que ayudar.

¡Jobero! Todos los sapos se quedaron con la bocota abierta.

-          Oigan bien, les dice el tío Sapo, es mentira que yo solo le voy a poder ganar ese jodido conejo que corre veloz. Además, todo lo que cuentan que ha hecho él lo ha hecho con mañas. Pues par un mañoso, otro.

 ¡Jodido…!

-          ¿y como vamos a hacer? Pregunta aquellos sapos alborotados.

-          Miren, les dice tío Sapo,

-          El dia de la apuesta, vos, le dice a un sapo que se parecía más a él, vas a salir al mismo tiempo que el conejo. Es claro que lueguito te va dejar atrás pues vos solo te metes en el monte y te regresás a tu casa. El conejo va seguir corriendo.

-          Vos le dice a otro sapo, te vas a esconder allí en la quebradita de don tacho y cuando el conejo vaya saliendo por allí pegas un brinco y le gritas ¡adelante estoy y seguís brincando hasta que te pase el conejo. Y así… vamos a esconder varios sapos en varios lugares. Vamos aponer a otro allí onde Ciríaco Sevilla, otro allí en le portillo onde doña Caya, otro allá por el portillo de Santos Hernández, otro en el portillo que va pa la casa de Joche Izaguirre, otro por la vuelta de Roque, otro allá por la casa de los Corleto, otro allá por onde María Inés Espinal, otro allá en la quebrada de onde don Pedro Sosa y yo lo voy a espera fresquito allá en la casa de Don Moisés. Allí voy a estar yo sentado fresquito con algunos de ustedes.

Así jue… Jobero.

Pues allá el domingo después del domingo de ramos, ya allí a la orilla del rio cerca de onde Pablo Sosa, allí estaban los conejos y los sapos huchando a cada quien a su amigo.

El Conejo no paraba de hacer piruetas enamorando a las muchachas y el sapo que no era tío sapo bien tranquilo allí.

-          ¿Qué me le pasa a mi amigo getas de olla que no se alegra? Decía el conejo.

El sapo no hablaba para que el conejo no choteara que no era tío Sapo.

Bueno, ya salió el mapachín que era el que habían escogido como Juez.

-          Bueno, Todos los reunidos en este punto sepan que la carrera entre tío Sapo y tío Conejo comienza aquí si tio conejo gana, Tio sapo tiene que embolarse con tío Conejo. Si tío Sapo Gana, tio conejo va a dejar de burlarse de él y lo va dejar tranquilo. Todos ustedes son testigos.

-          Siiii, gritan todos los animales.

-          Bueno pues, dice él mapachín, ya mandé a mi primo allá onde don Moises para que espere al que llegue primero.

-          Pónganse aquí en esta raya, les dice el mapachín, al conejo y al Sapo.

-          Cuando oigan el tiro de mi pistola salen corriendo y que les vaya bien.

Ya se pusieron los dos en guardia.

¡pan! El disparo y aquel conejo sale corriendo haciendo una polvadera.

Allá sale el sapo dando brincos y el conejo viendo para atrás a ver si el sapo lo seguía. Cuando vio que el sapo ya no se miraba atrás, rebajo la carrera y riéndose decía.

-          Ya lo jodí al tío Sapo.

En eso, cuando ya iba cerquita de la quebrada de don Tacho, acolumbra un sapo brincando delante de él y aquel sapo le gritaba…

-          ¡Adelante estoy, tío Conejo!

-          ¡Puta! Dice tío conejo ¿y este sapo jodido de onde sale?

Y le pone más velocidad para pasarle al sapo que ni tiempo de beber agua tuvo; y le pasa otra vez.

Ya cuando no lo miraba atrás, ya el sapo estaba cerca de onde Ciríaco…

-          ¡Y saz! Adelante estoy, tío Conejo… Otro sapo…

¡Jobero! Y Así…

-          Adelante estoy…

-          Adelante estoy …

-          Adelante estoy … en cada punto onde se habían escondido los sapos.

Aquel conejo ya andaba ahogado de correr. No entendía como hacía el Sapo para estar adelante.

Ya para llegar a la casa de Don Moisés en lo que el conejo mira para atrás y ve que el sapo no está dice:

-          ¡Carajo! Ahora si le gané a ese boca e jarro.

Y que puercas… cuando mira pa delante… Allí no estaba el sapo pues; frequito …

Pega un brinco para llegar al punto final y le grita al conejo

-          Adelante estoy…

¡Jodido! Aquel conejo bravísimo… No creía que el tío sapo le había ganado.

Ya el primo del Mapachín dijo que quien había ganado la carrera y le mando un telegrama con una urraca, al otro mapachín que estaba allá onde Pablo Sosa para que supiera quien había ganado.

Ya de regreso el conejo y el sapo que se regresaron juntos por la carretera llegaron al lugar y firmaron el papel para que el conejo ya no molestara al Sapo. Hicieron un baile caballo y el conejo se embolo y se jue temprano sin saber cómo había perdido. El sapo se quedó en el baile celebrando.

Por eso mijo, uno no debe burlarse de la gente… a veces esos que se hacen los papos son más inteligentes que uno.

¡Lichoooo!

Mañana en la mañana ocupo cuatro mulas con aparejo y el caballo.

¡Ta bueno! Don Joche.

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