martes, 13 de abril de 2021

Anécdotas puntuales o puntudas-2


Siguiendo con esta camándula de anécdotas puntuales esta vez los conduciré a través del universo de algunas manifestaciones del sincretismo cultural.  Se denomina sincretismo al proceso cultural en el que dos tradiciones, culturales entremezclan, conciliando sus contenidos diferentes. Generalmente se da en términos de fusión y asimilación, obteniendo así un producto cultural totalmente nuevo, aunque con signos más o menos evidentes de los iniciales.

Este viaje lo haremos a través de dos historias que nos contaba mi madre en aquellas calurosas tardes de verano que olían a frutos de tapaculos, a estiércol de ganado seco y café pilado. Eran días largos, no por que la claridad durará más horas, sino porque el calor los hacia trascurrir despacio y pesadamente y porque el ajetreo de la cosecha de café y la presencia de tanta gente en los meses de temporada se veía remplazada por la bulla de las chicharras y por la calma asfixiante de los julios, como los llamaban los viejos.

Nosotros los chigüines esperábamos la tarde y el momento en el que mi mama[1] recogía la cocina, lavaba el nixtamal y apagaba el fuego. Luego salía y se sentaba en el corredor de la casona y miraba hacia la loma del potrero de El Cerro, como lo llamaba mi papa. Miraba como los pinos se mecía al compás de ese viento tímido de la época seca, sacaba de su delantal su paquete de cigarrillos Royal, sus fósforos y “encendía un recuerdo” como diría Zitarrosa.

Melba y yo nos acercábamos y le pedíamos que nos contara un cuento. Ella decía que no se sabía muchos. Nosotros sabíamos que era verdad porque siempre nos contaba los mismos. Era un poco triste para mí porque mis dos otras hermanas estaban en el pueblo en la escuela y sólo venían para semana santa o los feriados largos.

De esas historias que nos contaba mi mama me acuerdo de los nombres de tres: “La Pancha, la Panchita y la Panchona” “Tres Ojitos” y “Estrellita de oro”. De la primera no me acuerdo siquiera de un pedacito. De la segunda mi hermana Melba la conservó hasta que se le olvidó (y no es broma) y la última sólo me acordaba de ciertos pasajes, sobre todo de una palabra “el mangual”.

De la primera historia aun no he encontrado referencias ni el texto. De las otras dos pude averiguar que “Tres Ojitos” es la versión que mi madre recuperó por tradición oral del cuento de los hermanos Grimm y que se llama “Un ojito, Dos Ojitos, Tres Ojitos” y el otro, es un antiguo cuento español conocido como “Estrellita de oro”. Este último es la versión española de “La Cenicienta”, un cuento antiguo de la tradición europea que Charles Perrault, los Hermanos Grimm y Giambattista Basile hicieron perdurar en papel y que Walt Disney terminó prostituyendo más tarde.

Van a dejar a la vaca sin cola  (Refrán español que se aplica cuando el afán de repartir algo, resulta perjudicial).

-              Mama, cuéntenos un cuento.

-          ¡Y que les voy a contar pues! Si sólo se me unos poquitos

-          Cuéntenos el de tres ojitos, a la Melba le gusta.

-          Vaya pues, pero me vua a terminar el cigarro y vuir a buscarme una taza de café.

Se fue para la cocina y regresó con una taza de café, y dos platos con la mitad de un plátano asado abierto con mantequilla de costal en medio.

-          Bueno les vua contar el cuento. Cómanse el plátano…

Había una vez una mujer que tenía tres hijas. La mayor se llamaba Un Ojito, porque tenía un solo ojo en medio de la frente; la segunda, Dos Ojitos, porque tenía dos, como la gente humana; y la tercera, Tres Ojitos, porque tenía tres, uno de ellos en medio de la frente. Y como la segunda no era distinta de la demás gente, sus dos hermanas y su mama no la querían. Ella no era única y le decían:

-          Vos con tus dos ojos no servís ni para sacar un perro a mear, sos ordinaria, no sos como nojotras.

Y, así, la rechazaban eran malas con ella y la obligaban a usar vestidos rotos y para comer no le daban más que las sobras. Y la molestaban lo más que podían.

Un día en que Dos Ojitos se había ido al monte a cuidar su vaquita, estaba sentada a la orilla del caminito, llorando a mares. Lloraba y lloraba y ya de tanta lágrima que había echado ya había como dos charcos de agua en el suelo. Solo faltaban los bumbulunes.

********* Todos reíamos. ************

¡Pobrecita! su mama y sus tales hermanas la habían mandado sin comer y estaba que se la llevaba candangas del hambre.  En una de esas, levantó los ojos y vio a su lado a una mujer, que le preguntó:

-          Dos Ojitos, ¿Qué le pasa mija, por qué llora?

La cipotilla le contestó:

-          ¿Ay doña, cómo no voy a estar llorando? No ve que soy fellita, porque tengo dos ojos como toda la otra gente, mi mama y mis hermanas no me quieren, me tiran en un rincón, me ponen vestidos viejos y sólo me dan de comer lo que les sobra. Hoy, como no sobró nada, no me dieron nada de comer y tengo una hambre perra.

*******************************************************************

-          Pobrecita ¿vaa Melba? ¿Vos cres que le van a dar de comer?

-          Shhhhh ¡ Callate oí a mi mama!

*******************************************************************

Entonces le dijo la viejita:

-          Ya no llore mija, yo le voy a enseñar unas palabras mágicas para que consiga comidita.

Sólo tiene que decir esto hablándole a su vaquita:

"Vaquita, vaquita, por la virtú que usté tiene y la que Dios le ha dado; sírvame la mesita."

Y de repente tendrá delante de usted una mesa, bien servida con montón de comida sabrosa (platanitos fritos con mantequilla, frijolitos fritos, carne asada, frutas y todo…) va poder comer hasta llenarse, pero que no te valla a dar indigestión, recordá que la gula es pecado.  Y cuando ya estés llena y que ya no ocupes la mesa, entonces vas a decir:

"Vaquita, vaquita, por la virtú que usté tiene y la que Dios le ha dado; quite la mesita."

Y la mesa va a desaparecer.

Y con eso la viejita se jue

********************************************************************

-          Mama ¿para onde se jue?

-          Allí agarro para El Calentadero, por aquel camino…

**********************************************************************

Dos Ojitos pensó:  Será verdad eso. Bueno, si no pruebo no voy a saber. Entonces miró a la vaquita que comía zacate y le dijo:

-          Vaquita, vaquita, por la virtú que usté tiene y la que Dios le ha dado; sírvame la mesita."

Apenas dijo eso, miró en frente de ella una mesita cubierta con un mantel blanquito, y encima, un plato con su cuchillo, trinche y cuchara, todo de plata. Había también carne todavía humeante, como si acabara de salir del asador y un montón de cosas. Dos Ojitos rezó la oración más chiquita que se sabía (como la de San Jorge o la de San Isidro). Se puso a comer.

Ya cuando estaba llena dijo las palabras que le había enseñado la viejita.

-          "Vaquita, vaquita, por la virtú que usté tiene y la que Dios le ha dado; quite la mesita."

Y en dos patadas, la mesita se hizo humo con todo lo que había.

****************************************************************************

-          Puchica, dice mi mama, que bueno juera tener una cosa así para cunado tu papa llega con hambre y que no he hecho el almuezo.

****************************************************************************

Bueno… Cuando regresó a la casa en la tardecita, con el baldecito de leche y la vaquita, encontró un guacal con tucos de tortilla jucos y cuajada de ayer que le habían dejado sus hermanas, pero no le hizo caso porque ella había comido bueno.

Al día siguiente, se jue de nuevo con la vaquita, sin pararle coco las sobras que le habían puesto para el desayuno.

Al principio, las hermanas no le hicieron caso a eso y pensaron que se la pasaba comiendo juanitas y moras en el monte. Pero el asunto se volvió a repetir seguido y entonces se pusieron ojo al cristo y dijeron:

-          ¡Jum, esta chugüina nos está fregando, siempre deja la comida, cuando antes se zampaba todo lo que le dejábamos. De seguro se está bebiendo la leche o se ha encontrado una guaca de guineos.

Y allí jueron con el pito y la caja…

-          Mama, fíjese que esa mica de Dos Ojos no se come la comida.

-          Nojotras creemos que se está bebiendo la leche. O será que doña Caya le da de comer….

-          Pérense un ratito, les dice la mama. Para averiguar lo que pasa, vos Un Ojito la vas a acompañar mañana y la vas a vigiar a ver qué es lo que hace o si alguna gente le trae de comer y de beber.

 En la mañanita, turbito, cuando Dos Ojitos se iba a ir, se le acercó la hermana mayor y le dijo:

-          Mi mama me dijo que juera con vos a cuidar la vaca; ella quiere saber si la cuidas bien.

Pero Dos Ojitos entendió el menjunje y la carambola de las otras mujeres. Llevó a la vaca a un buen potrero y le dijo:

-          Vení, Un Ojito, sentémonos aquí; te voy a cantar una canción para que descansés.

Un Ojito, como era como la melcocha, estaba cansada de caminar y del sol perro que hacía; se sentó, y su hermana se puso a cantarle:

-          “Arru ru ru rú dormite un ojito,

Cabeza de ayote…

Si no te dormís,

Te come el coyote”

Le cantó la canción hasta que la otra, cerrando su único ojo, se quedó dormida. Cuando Dos ojitos vio que su hermana se durmió y que dormía a ronquido y pedo y que no podría descubrirla, dijo:

-          "Vaquita, vaquita, por la virtú que usté tiene y la que Dios le ha dado; sírvame la mesita."

Y se sentó, comió y bebió hasta quedar como alforja templada. Luego volvió a decir:

-          "Vaquita, vaquita, por la virtú que usté tiene y la que Dios le ha dado; quite la mesita.”

Y ra ra cataplun plun plun, todo desaprecio.

Dos Ojitos despertó entonces a su hermana y le dijo:

-          Un Ojito, vámonos que ya es tarde, hay que ir a encerrar la vaca. Vos decís que venias a cuidar la vaca y mírate… roncando como perol de tamales en hervor.

******************Nos reimos*********************

-          Venite, le dice, vámonos para la casa.

A la hora de la cena Dos Ojitos no probó bocado.

Un Ojito no pudo decir a su mama porqué su hermana no quería comer y le pidió perdón, diciéndole que se había quedado dormida en el potrero.

Al siguiente día, la doña le dijo a Tres Ojitos:

-          Esta vez sos vos la que vas a ir, esa patastona de Un Ojito no sirve para estas cosas; fijate bien que es lo que hace esa mona viaja de Dos Ojitos, y si alguien le trae comida, yo no me la trago que aguanta hambre.

Así pues, Tres Ojitos  fue a ver a Dos Ojitos en el rincón donde estaba y le dijo:

-          Mi mama me dijo que juera con vos a ver si llevas la vaca onde hay zacate. Dice que la mira flaca.

Pero Dos Ojitos, como no era hija de vieja tonta, supo que se la querían echar en gallina y acepto. Llegando al potrero en donde había montón de ese zacate calinguero que da buena leche. Le dijo a su hermana:

-          ¡Púchica parecés tomate!

Y es que esa Tres Ojitos parecía pelota de cuajada. Era redonda y blanca por que no salía a agarrar sol.

-          Sentémonos, le dice Dos Ojitos, te voy a cantar una canción para que descancés.

La chibolona se sentó, cansada de caminar, y Dos Ojitos volvió a cantar la cancioncita aquella:

-          “Arru ru ru rú dormite Tres Ojitos,

Cabeza de ayote…

Si no te dormís,

Te come el coyote”

Y siguió cantando, sólo que de las ganas de comer se equivocó y en vez de decir Tres ojitos decía Dos Ojitos.

-          “Arru ru ru rú dormite Dos Ojitos,

Cabeza de ayote…

Si no te dormís,

Te come el coyote”

Pues como esas cipotas no eran normales, a Tres Ojitos se le cerraron dos ojos y se le quedaron dormidos; pero el tercero, y como Dos Ojitos se equivocó, el otro se quedó despierto. Pero la pelota de cuajada mañosa lo cerró y se hizo la dormida, y lo habría y cerraba de vez en cuando para vigiar a Dos Ojitos.  En ese fregar pudo ver todo el perendengue de Dos Ojitos.

Cuando Dos Ojitos creyó que la otra ya estaba socada, dijo el echizo:

-          "Vaquita, vaquita, por la virtú que usté tiene y la que Dios le ha dado; sírvame la mesita."

Y comió y bebió hasta quedar como matate de ciego. Luego volvió a decir:

-          "Vaquita, vaquita, por la virtú que usté tiene y la que Dios le ha dado; quite la mesita.”

Y pulungún, todo se jue.

Pero resultó que la hermana vio todo, pero siguió haciéndose la dormida.

Ya en la tardecita, Dos Ojitos se le acercó y le dijo:

-          ¿Despertate Tres Ojitos?

-          ¡Mira que facha!

-          ¡Te mandan a cuidar la vaca y vos roncando como el carro de Tito Viernes!

-          Vaya, amunus,  pa la casa.

Cuando llegaron a la casa, la mesa estaba servida y en la mesa del fogón el guacal con las tortillas duras y lo frijoles jucos para Dos Ojitos, que ni siquiera los vio y se puso a hacer otra cosa.

Entonces, allá fue Tres Ojitos con la chira de chancho y el pito y la caja…  

-          Ya sé por qué está mona fellisima no come. Bueno, si come, pero es porque esa vaca es bruja. Fíjese mama que allá en el potrero esta carenaipe le habla a la vaca y les dice:

-          "Vaquita, vaquita, por la virtú que usté tiene y la que Dios le ha dado; sírvame la mesita."

Y la vaca le aparece una mesa con un montón de cosas buenas, viera; hasta de esos algodones de la feria le sale y hasta botellas de naranjita tropical.

Esta mona come y luego le vuelve a hablar a la vaca y le dice:

-          "Vaquita, vaquita, por la virtú que usté tiene y la que Dios le ha dado; quite la mesita.”

y todo se hace humo. Yo lo vi todo con estos este ojo que se van a comer los gusanos.

Esta mona cara chancleta me durmió con una canción, pero solo se me durmieron dos ojos y el otro vio todo. ¡Esa vaca es bruja!

*************************************************************************

-          Mama ¿y era cierto que la vaca era bruja?

-          ¡Que cipote mas papo! Dice Melba ¡No ves que era la viejita la que le había enseñado las palabras!

-          Si, ¿pero porque decía vaquita?

-          ¡Que mono más preguntón! ¡Callate mejor, a ver si mi mama termina el cuento!

-          Si ¡Pero dice vaquita!

-          ¡Shhhht!

-          Bueno mijitos si no se callan no sigo, dice mi mama.

-          ¡Mira! ¡Verdá que te dije! Dice Melba.

***************************************************************************

Entonces la vieja, la mama, llamó a Dos Ojitos y la rgaño:

-          ¿Aja cipotilla mañosa, parece que te las das de gran cosa con esa vaca bruja, vos crees que yo soy bajada con vara? Ya se lo que hacés con esa vaca y ya vas a ver lo que te va a pasar. Andá traeme esa vaca.

Dos Ojito fue y trajo la vaca.

La vieja tal por cual, agarró un cuchillo y mató la vaca.

**************************************************************************  

-          ¡Melba!

-          ¿Qué?

-          Que tonta esa señora ¿vaa? Ya no va tener leche, ni cuajada, ni mantequilla.

-          ¡Que mono pa’ fregar!

****************************************************************************

Cuando la doña mató la vaca, Dos Ojitos salió de su casa llorando a moco tendido… triste y se fue a arrimarse a llorar a un poste donde amarraban la vaca. Entonces se le apareció la viejita otra vez, y le dijo:

-          ¿Y ahora mija? ¿Qué me la pasa?

-          ¡Hay Doña! - respondió la muchacha -. No ve que mi mama mató mi vaca que me daba de comer y que daba de comer a mi mama y a mis hermanas. Además, era mi única amiga.

Entonces le dijo la viejita:

-          Dos Ojitos, te voy a dar un consejo porque sos buena gente: Decile a tus hermanas y a tu mama que te den la cola de la vaca muerta, y enterrala en frente de tu casa. Vas a ver te va a traer suerte. Y pluff la viejita se fue.

Dos Ojitos volvió al patio de la casa, en donde las mujeres destazaban la vaca y les dijo:

-          Ustedes son malas, mataron a mi vaquita y de esa vaquita no voy a comer ni el bofe, yo solo quiero la colita de la vaca de recuerdo.

-          JAJAJAJAJAJAJAJA… La cola… no te digo que es dunda esta cipota.

Le cortaron la cola a la vaca y se la tiraron. Tomá allí está tu cola.

La cipotilla agarro la cola la envolvió en hojas de guineo secas y en la noche la enterró como le había dicho la viejita.

Al siguiente día, en la mañana, cuando se despertaron y mandaron a Dos Ojitos a barrer el patio, se quedaron sesereques, con los ojos pelados como saracucucos, cuando vieron aquel palo tan bonito que había nacido de nada. Era un palo hermoso, con hojas de plata y frutas de oro. Pero ni en tierra santa se había visto un palo como ese. El palo de zapote de doña Luisa y los naranjos de Emilio López eran nada, comparados con ese palo. Nadie sabía cómo había salido allí aquel palo, de un día para otro. Sólo Dos Ojitos sabía que nació de la cola de la vaca que ella había enterrado, allí, en el mismo punto onde nacido el palo.

****************************************************************************

Yo que ya sabia que era el oro, después de que me cayó el ñango de ocote en la cepa, le pregunto a mi mama.

-          ¿Mama, esas frutas se comen?

-          ¡Púchica este cipote si pregunta! Dice Melba.

-          Pues fíjate mijo que no se, no le pregunté a la viejita. Responde mi mama.

-          ¡Ay, jeula! ¿Entonces usté conoce a la viejita?

-          ¡Ya! Que no ves que mi mama va dejar de contar.

-          No mijo, no la conozco, solo Dos Ojitos la conoce.

-          ¡Ah, bueno!

Entonces sigo.

****************************************************************************

La vieja turuleca de la mama cunado vio el palo, dijo a Un Ojito:

-           Subite a ese palo vos y bajame unas frutas de esas.

Trepó la chavala al palo; pero en cuanto trataba de cortar una de las frutas de oro, la rama se le apartaba, y lo mismo pasaba cada vez que quería cortar una fruta.

Entonces la vieja caretortilla bien brava le dijo a Un Ojito:

-          Bajate diay, mica vieja inútil. Y vos Tres Ojitos, subite vos. A ver si con esos tres ojos ves mejor esas frutas.

Tres Ojitos se subió al palo, pero le salió la venada careta; por más que mirara alrededor suyo, las manzanas de oro no estaban.

-          ¡A la grande! Dice la vieja, pues voy yo, estas chigüinas no sirven, son pura agua e masa.

Pero lo mismo. Cada vez que creía agarrar uno de las frutas, se encontraba con la mano llena de aire. Y bien brava, se bajó y le dijo entonces a Dos Ojitos:

-          Anda vos patas de gallina culeca, a ver si vos podés.

Las hermanas se pusieron a burlarse de ella.

-          Jajajaja, patas de gallina culeca jajaaja… se reían y señalaban a la hermana.

-          ¡Qué vas a poder vos, si andas toda cacreca!

Dos Ojitos se treparó al palo, y las manzanas de oro ya no se fueron, más bien, así nomás se desgajaban y caían en su delantal. La nana se las quitó todas, y Un Ojito y Tres Ojitos en vez de tratar mejor a la hermana, la trataban peor, por envidiosas, porque miraban que sólo ella podía conseguir las frutas.

Un día estaban las cuatro mujeres sentadas debajo del palo, entonces vieron que se acercaba un jinete. Montaba un caballo negro bien jarciado, llevaba una pistola al cinto rodeada de tiros, un sombrero de pelo unas botas de San Marcos de Colón y se le miraban los dientes de oro. Era preparado, como decía don Pedro Sosa.

¡Uyy! Aquellas mujeres cuando vieron al hombre, le dicen a Dos Ojitos.

-          ¡Vos pasmada! Andá metete al bunque onde te escondemos cuando hay visita, para que no nos de pena.

La cipotilla se metió al cajón, pero se llevó con ella unas cuantas frutas que acababa de cortar.

Cuando el hombre, bien educado, llegó, resultó que era el hijo de un hombre rico y hacendado que tenía sed y buscaba agua. Pero la sed se le hizo humo cuando miró aquel palo tan bonito. Entonces, dijo a las dos hermanas:

****************************************************************************

-          ¡Oy mama! Ese hombre a de haber sido uno de los hijos de don Goyo Zelaya. Mi papa dice que ese don tiene mas pisto que mi abuelo.

-          ¡Que cipote tan papo! No ves que es un cuento, onde has visto vos gente con tres ojos. Con uno sí. Mira aquel, Roque Chele, que trabaja con mi papa solo tiene un ojo es tuerto. Pero tres…

-          ¡Ahhh!

-          ¡Bueno Cipotes! ¡Tengan juicio!

 ***********************************************************************

Entonces el hombre se baja del caballo y pregunta:

-           ¿De quién es este palo tan bonito? Por una de sus ramas daría lo que me pidieran.

Tres Ojitos y Un Ojito contestaron que el palo era de ellas y de la mama, y que iban a quebrar una rama para dársela.

Las dundas se forzaban como burros cargados; pero nada. Las ramas no se quebraban y les daban chilillazos y tortazos en la cabeza.

El hombre las miraba riéndose porque el asunto era chistoso y les dijo:

-          Qué Raro, que, si el palo es de ustedes, no le puedan ni siquiera cortar una hoja.

Pero ellas seguían diciendo que el palo era de ellas.

Mientras se obstinaban hablando casulla, Dos Ojitos, desde adentro del bunque, dejo caer unas dos frutas de las que había llevado. Las frutas se fueron de rodadas hasta las canillas del hombre. Dos Ojitos ya estaba hasta el tronco de enojada por todos los malos tratos de sus hermanas. Cuando el jinete vio las frutas, preguntó, asorocado, de dónde habían salido aquellas animalas. Tres Ojitos y Un Ojito le respondieron que tenían una hermana, pero que no la enseñaban porque sólo tenía dos ojos, como la demás gente corriente.

***************************************************************************

-          Que mujeres más tontas, como que no sabían que el jinete también solo tenía dos ojos. Apunta mi mama.

*************************************************************************

El hombre insultado que se sintió, les gritó que quería verla:

-          ¡Salí, Dos Ojitos! Gritaron las turulecas de las hermanas.

La muchacha agarro valor, salió del bunque con un montón de hojas de guineo pegadas en el pelo y el los chilincos que llevaba.

El hombre cuando la vio se quedó con la boca abierta y con unos ojos más pelados que los de Norma Mondragón “pelándole el ojo don Tito”. Pero no fue porque parecía el horasquil de montaña, más bien porque la muchacha era bien bonita.  Y tartamudeando como Pantaleón Mendoza le dijo a la muchacha:

-          Seseguuuramente vovos ppopodés cocortarme uuna ramama dese papalo.

-          ¿Cómo no? Le contestó la cipota, claro que puedo, pues el palo es mío. Se subió al palo y facilito cortó una rama con un tunquito, con hojas y frutas y se las dio al jinete.

Entonces el jinete dijo:

-          A ver muchacha… ¿Qué es lo que querés que te dé?

-          ¡Ay! - Contestó la muchacha – Viera como sufro aquí. Aquí aguanto hambre y miserias porque, aunque el palo es mío, mis hermanas y mi mama no me dan nada y solo paso trabajando desde la mañana hasta la noche. Yo lo que quisiera es irme de aquí. Lléveme con usted yo le voy a servir de sirvienta y voy a trabajar para usted si me da de comer y un cuartito onde dormir y un sueldito para comprarme ropita. Así voy a estar alegre.

Entonces el jinete montó en su pelenque y le ayudó a Dos Ojitos a subirse al anca de su caballo y se la llevó a la hacienda de su papa.  Al ver que el Muchacho se llevaba a Dos Ojitos, las dos hermanas se pusieron más envidiosas, pero se consolaron diciendo: "De todos modos, nos queda el palo maravilloso, y aunque no podamos hacer nada con él, todos los que pasen por aquí se van a parar contemplarlo. Van a tocar a la puerta de la casa y hasta marido vamos a encontrar."

Pero, a la mañana siguiente, el palo había desaparecido y, con él, todas las ilusiones de las hermanas envidiosas.

Cuando Dos Ojitos llegó a la hacienda, la mama del jinete la vistió y la alimentó bien. Como era trabajadora y hacendosa la mamá la hizo jefa de las trabajadoras y le dio un cuarto y le pagaban. El don la mandó a la escuela.

Un día cuando Dos Ojitos se asomó a la ventana de su nuevo cuarto, vio con mucha alegría que, escondido entre los palos de la montañita de enfrente, se encontraba el palo mágico. El palo la había seguido.

Como ya Dos Ojitos vivía bien, empezó a tener carnitas y colorcito, se puso más bonita y el muchacho se enamoró de ella y se terminaron casando. La muchacha vivió feliz por bastante tiempo. El muchacho le hizo una casa bien bonita en el cerrito onde estaba el palo.

Un día llagaron a su casa dos mujeres bien pobrecitas que pedían limosna. Dos Ojitos, cuando las miró, reconoció a sus hermanas por los ojos. Pero estaban más peladas que la vara de un cuete y todas sarnosas (parecían perros caratosos) y vivían de pedir de casa en casa, como la Pabicha del pueblo.

 Dos Ojitos las atendió como se debe, las trató bien y las curo y las mando a cambiarse y a bañarse por que olían como el Terris cuando come mortorio. Las hermanas admiradas por como se portaba la hermana que tanto habían maltratado, cambiaron se arrepintieron y se quedaron viviendo con ella.

Por eso mijitos, uno entre hermanos no hay que ser malos. Nadie es distinto. Unos son blancos, otros negros; otros gordos, otros flacos, unos feos y otros bonitos, pero todos tenemos corazón y cuando vamos al purgatorio allí las pagamos todas… Las buenas y las malas.

Colorín colorado... este cuento se ha acabado.

***************************************************************************        

-          ¡Pérese mama! ¿Y la viejita?

-          ¡Y dale! Que no ves que ya es tarde, hay que ir a dormir.

-          ¡Ve! Yo quiero saber que se hizo la viejita.

-          Mijo, usted por estar hablando y queriendo saber cosas ni el plátano con mantequilla se ha comido. Y la viejita... pues se jue para otro lado a ayudarle otra muchacha. No ve que en este mundo hay un montón de gente que no tienen nada.

-          ¡Ta bueno pues! Ojalá le ayude a los cipotes de Enriqueta la de Cosme y a los de Beto Aguilar.

***************************************************************************

Así termina este cuento que nos contaba mi mama en aquellas tardes calurosas de los julios. En la próxima, les cuento la de Estrellita de Oro y otras anécdotas puntudas.



[1] En todo el texto se omite la tilde de papá y mamá, porque toda la vida así llamábamos a nuestros padres. Mi papa y mi mama.

jueves, 8 de abril de 2021

Anécdotas puntuales o puntudas - 1

En esos balbuceos de Militancia se diluyen los detalles de las anécdotas, de los episodios embarazosos de un cipote inquieto lo mismo que ciertas culpas que te acompañan hasta la vejez.

A mis 54 años con una cruz de nostalgia, me viene a la mente algunos pasillos que marcaron mi vida.

La piedra mágica y la lámpara maravillosa

Muchos me han preguntado de donde viene mi pasión por las culturas antiguas. Pues les diré que en mi casa había unos cuantos libros de los que se utilizaban en la escuela en aquellos días, allá por 1971. El hecho es que en mi casa se hospedaba el profesor de la escuelita y él nos permitía utilizar los libros de lectura: Despertares, Alborada, Capullo y Colita y las Vacaciones de Luis y Elena.  A mí, que estaba chiquito de unos 5 años, me gustaba hojear esos libros y ver figuras. Había en esos libros historias de los conquistadores españoles (Sobre todo en Alborada y Despertares) y de los indígenas. Una en particular que me encantaba era la de Zipacná.  Un ser de la mitología Maya descrito por su enorme fuerza y del que todos querían deshacerse. Primero quisieron Matarlo unos 400 jóvenes enterrándolo vivo. Él se hizo el muerto y les dio a las hormigas parte de sus uñas y cabellos para que las transportaran fuera del agujero en el que lo enterraron. Los 400 jóvenes pensando que finalmente Zipacná estaba muerto se descuidaron, ese descuido les costó caro, puesto que el forzudo salió de bajo tierra y los mató a todos y los mandó a los cielos. Sin embargo, los dioses hermanos gemelos Hunanpú e Ixbalanqué tomaron venganza contra el forzudo y le tendieron una trampa. Escondieron un enorme cangrejo falso, que era la comida preferida de Zipacná, en una cueva de un barranco, lo atrajeron hacia allí y una vez adentro lo soterraron. Así terminaba la historia.

Portada del libro de lectura Alborada



Pero también había historias en ese libro de indígenas que peleaban contra los españoles con flechas, cuchillos y macanas de pedernal. Había una que se llamaba Indómito y otra que contaba la historia de Caupolicán. Mi mamá me leía esas historias, pero perdía paciencia porque me agarraba preguntadera y ella no sabía contestarme. Luego la reemplazo mi hermana Yelba, a la que le gustaba jugar a la escuela.

Página de Capullo y Colita

Esta Yelba trajo una vez un libro del Pueblo, porque ella iba a la escuela del pueblo. Trajo un libro en donde había historias clásicas como Aladino y la Lámpara Maravillosa, El Geniecillo del Bosque y una que otra historia suelta de Don Quijote.

Como yo no sabía leer, cuando mis hermanas mayores se iban para el pueblo y que me quedaba solo con mi otra hermana que también se iba también a la escuelita de la montaña y mi papá y mi mamá estaban ocupados en sus labores de todos los días, entonces yo me formaba mi propio universo durante el día. Yo hacía corrales y potreros para mis vacas hechas de jícaras tiernas que se caían del palo de jícaras de mi mama y cuando no se caían, pues las hacia caer arriesgándome a que me pijiaran.

Con eso de los libros, me iba a la quebradita y buscaba cangrejos debajo de las piedras que atrapaba con un palito, bueno ellos atrapaban el palo con sus pinzas y yo los transportaba hacía un agujero el cangrejo entraba en el agujero y se quedaba en el fondo luego salía Zipacná: un olote que caminaba ayudado por mi mano hasta la entrada del agujero buscando comida. Entraba allí, y cuando estaba adentro ¡pulungún! La montaña le caía encima (en otras palabras, la tierrita o el lodo del agujero. El cangrejo siempre salía vivo porque empujaba la tierra y el olote, salía con sus pinzas abiertas yo lo dejaba ir.

En uno de esos percances, me encontré un tesoro. Haciendo el agujero cerca del canal de lavar café de mi padre, me encontré una piedra. Era hermosa, tenía colores rojo, azul, amarillo y parecía de como de vidrio (con el tiempo me di cuenta que era un tipo de jaspe). La llamé mi piedra mágica, esta vez ya el canecho no sufrió. Me fui al basural y encontré un viejo quinqué y decidí que esa era la lámpara mágica de Aladino. Es así que cuando le pedía al genio que me apareciera riquezas, el genio siempre me aparecía mi piedra preciosa. Y es así como comenzó pasión por las piedras poco comunes y la historia.

Tengo entonces que agradecerle al Padre Recinos recopilador del Popol-Vuh y a Abu Abd-Allah Muhammad el-Gahshigar compilador de Las Mil y Una Noches, por haberme ayudado a escoger mis profesiones.

El oro que vuela.

Pues en esos mismos tiempos y en ese mismo periodo de ingenuidad infantil, descubrí que el oro no vuela. Mi mamá siempre nos hablaba de su padre. Ella decía que su padre era güirise (buscador de oro) y que había trabajado como prospector para los minerales de Santa Rosita y Potosí en Nicaragua. Hablaba del oro. Ella decía que el oro era amarillo y brillante. De hecho, ella tenía una cadena y un crucifijo de oro hecho con oro del que había sacado mi abuelo Juan. Brillaba el crucifijo cuando le daba el sol. Además, mi mama decía que el oro era caro y que se podía hacer mucho pisto cuando se encontraba bastante. El clavo es que nunca me dijo o nunca puse atención sobre el método para encontrar oro.

Un día jugando afuera con la vara que me servía de caballo y corriendo en patio de la casa, alcé mi cabeza hacia el cielo y vi un reflejo.

¡Puta! Dije yo ¡Oro!

Y tiré la vara al suelo. Regresé donde había visto el reflejo y en realidad algo brillaba en el aire. Era hermoso, parecían hilos dorados que ondulaban con el viento.

Me quedé parado con la geta abierta, apendejado…

Preguntándome: ¿será eso el oro?

Reflexionando: Pero mi mamá nunca me dijo que el oro volaba. Me dijo que era amarillo, que brillaba y que valía pisto.

¡Jum! Me dije yo, la mejor manera de saber es bajándolo. Y si lo bajo mi mamá va estar contenta.

Me fui hasta el corredor de la cocina en donde Pantaleón había dejado un ñango de ocote que no pudo rajar porque era nudoso. Agarré el ñango y empecé a tirarlo hacia arriba, sin poder darle al oro.

Como dice el dicho: el que escupe para arriba se arriesga a que le caiga la escupida en la cara.

Pues en el joder de tirar el palo para arriba, en una de esas el palo me cayó en la cabeza y me la rajó. Cuando recibí el cachimbazo, pequé el bramido y comencé a llorar. Mi mama y la Gricelda salieron de la cocina y me vieron todo lleno de sangre y medio tonto del chibolazo.

¿y que le pasó a este cipote? Decía mi mama, que no entendía cómo me había rajado la marimba. Me lleva a la cocina, me lava la herida, me pela el coco, me pone mercurocromo y y me venda.

Me da una tacita de café y me dice:

¿a ver, como te rajaste la cabeza?

Yo con miedo de que no me fueran a castigar por travieso, le conté a mi mama lo del oro. Yo lo quería bajar para dárselo, porque ayer oí a mi papa decir que no tenía pisto.  

Mi mama me agarra de la mano y me lleva afuera y me dice:

-          Vamos a ver dónde está ese oro.

Nos fuimos y le mostré. Allí estaba aún el oro meciéndose en el viento.

Mi mama se sonrió. Se echó un suspiro y me dijo:

Mirá mijo ¡El oro no vuela! El oro está escondido en la tierra y solo las personas expertas como tu abuelo Juan pueden saber dónde se encuentra.  Para sacarlo hay que hacer unos agujeros gigantes en las montañas y de allí se saca el oro, de las piedras.

Pero usted me dijo que era amarillo y que brillaba y que no se encontraba en cualquier parte. Yo pensé que eso era oro.

¡No mijo! Eso que ves allí son telas de araña que reflejan la luz del sol y por eso brillan. Ella tomó mi caballo de palo y bajo los hilos de la tela de araña que ya no brillaba, sino que era blanquizca.

Allí anduve con la cabeza rajada como una semana, pero aprendí que el oro no vuela.

Suerte que solo los pájaros vuelan

La vida en la montaña era hermosa. Después de la navidad y la cosecha de café mi papa se preparaba para la molienda de caña. Ese año fue Alexander Moncada el hijo de don Lucas Moncada el que sirvió de puntero (Persona que le da el punto a la miel de caña para hacer las panelas). Aun mi papá no había comprado el trapiche de motor y lo que teníamos era un trapiche de bueyes marca Búfalo.

Tomada de : https://twitter.com/RucksDelBo/status/1230574266028036097/photo/1


Un trapiche vertical compuesto por tres masas de hierro, dos hijuelos y un varón. Esas masas eran movidas por engranajes. Un gran engranaje, el del varón, que movía los dos engranajes más pequeños, los de los hijuelos. Toda la máquina era movida por un mástil colocado a la horizontal sobre el varón. A este mástil le decía la voladora.

Esta voladora tenía un tronco de madera a la vertical que haciendo un modo de escuadra en el que se ataba al yugo de los bueyes. Los bueyes hacían círculos al derredor del trapiche haciendo girar la máquina para machacar la caña.

El jugo de la caña era se recogía en un tonel (un dron de 50 galones de esos de la Texaco) y luego se pasaba a los fondos en donde se hacía hervir. Los primeros hervores hacían subir toda la suciedad del “caldo” el cual se extraía con un colador hecho de una jícara perforada. Esa borra se le llamaba cachaza y que en general se botaba o se le daba a beber a los bueyes.

A los 6 años mi trabajo era el de arrear los bueyes. Con una pulla les tocaba las nalgas para que caminaran a al derredor del trapiche. Así pasan hora y horas caminando en círculos detrás de los bueyes que eran mancitos y se llamaban el Zanate (un buey Negro hijo de la cabeza Negra) y el Pantera (un buey barcino hijo de la Muñeca) respectivamente.

Un día, mi mama le dice a mi papa.

-         Mira José si vas al pueblo mañana, cómprale una mudada a ese chigüín, que ya no tiene ropa. Y comprale unas botas de hule que se le están arruinando los de ir a la escuela.

-          Ta bueno pues, dijo mi papa, al tiempo que me llama.

-          Darillo, mijo, Venga pa’ acá.

Ya fui… ¡Mande papa!

-         Mirá, mañana voy p’al pueblo. Vos y tu hermano se levantan de mañanita y comienzan a moler caña, si cuando regrese del pueblo tenés el barril a la mitad de caldo te voy a dar una sorpresa.

-         Ta bueno papa.

Ya me fui a meter entre las piernas de mi hermano, José Alberto, que estaba sentado en el bordillo del patio de cemento y le dije, mientras me alborotaba el pelo, lo que me había dicho mi papa. Joche me dice:

- Pues a levantarse temprano se ha dicho.

Al día siguiente me levanté con mi hermano y uncir los bueyes, a instalarlos en la voladora y echar penca.

Antes de ponerlos en el trapiche, mi hermano les dio a los bueyes una buena ración zacate fresco y un balde de cachaza. Los animales cogieron eso como el más divino manjar y como animales, no midieron las consecuencias.

Empezamos la labor. Vuelta y vuelta, vuelta y vuelta. Puya que puya, puya que puya.

Alexander ya había prendido el horno para calentar los fondos. Los cortadores de caña ya venían llegando. Y ya se oía a las mujeres palmear las tortillas en la casa.

Felícito, ya había ido a buscar las vacas y los terneros para el ordeño. Zacarías ya había ensillado las mulas para transportar la caña. Mi papa, ensilló al macho Tango y se fue para el Pueblo.

Yo seguía arreando los bueyes, pero de tanto dar vueltas, me dormí. Los animales se pararon y yo me quedé parado detrás del Zanate, mi hermano, el pícaro, no hace nada y los deja allí parados y a mí dormido detrás del buey.

El buey, después de tanto andar, la digestión como que se la había agilizado y le dieron ganas de evacuar un pedo y con el pedo se deja ir un chisquete de diarrea de cachaza (igualito que aquel político pedorro de Honduras que se fue al baño en pleno foro por Zoom con Renato Álvarez) que cae sobre el cipote dormido dándole literalmente una ducha de mierda.

Ese fue pedo el mío al sentir lo caliente de la mierda y el olor. Me desperté limpiandome la cara con la mano y tenía un público enorme, todos los trabajadores del batey riendo a carcajadas.

A la chingada la puya. Salí corriendo llorando y bravo para la casa. Allí me ve mi mamá, lleno de caca de buey y yo le cuento el rollo. Mi mamá me lava, me cambia y me manda de regreso al trapiche y me dice que llame a José Alberto.

Tremenda puteada la que le dieron a mi hermano.

Seguimos moliendo caña y allá como a la 10:00 de la mañana llegó de regreso mi papa.

Lo primero que hizo fue ir a verificar el barril y vio que estaba arriba de la mitad de Caldo.

-          ¡Jodido! Dijo. Te ganaste la sorpresa.

-          Ándate para la casa y decile a tu mama que te la de.

Mi mama ya le había contado el episodio del buey y como era de esperarse mi hermano recibió otra puteada.

La sorpresa:

Un par de botas de hule. Un pantalón de poliéster negro y una camisa de dracon (dacrón) roja con broches de presión rojos.

Con eso, hasta la cagada del buey se me olvidó.

Por eso digo que, suerte que solo los pájaros vuelan.

jueves, 1 de abril de 2021

Lo que el Co-chino de Wong Arévalo no dice

 


Dario Izaguirre
Historiador y arqueólogo

Escuchaba atentamente el editorial de Rodrigo Wong Arévalo del 31 de marzo de 2021, en el que dice hacer un análisis objetivo de la sentencia de Tony Hernández y como eso debe preocuparnos a los hondureños.

Tiene la osadía este seudoperiodista de decir, y cito, que “el Juez Castel de manera insensata se lleva de encuentro a todo el país, algo que para todo buen hondureño es inaceptable”

Y arenga sobre la culpabilidad de Tony y la actitud heroica de su hermano “cuando expresó que nadie está por encima de la ley”

Continúa argumentando que la ley de os EE UU no es perfecta y que tiene una historia plagada de injusticias… insinuando que el pobre Tony es inocente puesto que un agente de la DEA Coordinador de investigaciones sobre actividades de narco-tráfico en Centroamérica, México y Colombia dijo no haber conocido a Tony. Dice que ese es un error porque eso empujó a los fiscales a volcarse hacia los testimonios de los capos.

Sigue argumentando el “chinito”, que, coincidiendo con el juicio, dice que alcanzo mucha circulación un libro de la Periodista mejicana Anabel Hernández titulado “El Traidor, el diario secreto del Hijo del Mayo”, en el que uno de sus capítulos habla del soborno que Don H (Héctor Emilio Fernández Rosa) habría hecho a Manuel Zelaya Rosales, les aconseja, como gran docto que es, el interesarse al contenido de ese libro.

Acusa además a la justicia de los EEUU de querer desmantelar un gobierno y hacerle daño a un País. Y más sorprendente aún, les dice a los ciudadanos norteamericanos que tienen que preocuparse porque el sistema jurídico de su país “tiene una grave falencia” (quiso decir falla puesto que falencia es un Error que se comete al afirmar o asegurar cierta cosa o cuando un comerciante quiebra).

Califica la sentencia de Castel de intromisión para derrocar al gobierno de Honduras. Y finaliza diciendo que la máxima que nadie está por encima de la ley se le debe aplicar también al Juez Castel, a los Jurados y a los Fiscales.

Analicemos punto por punto esta elucubración de este don H (Hermes).

El Juez Castel se lleva de encuentro a todo el País

Objetivamente, el Juez Castel no se está llevando de encuentro a nadie más que los narcos y los sicarios hondureños, de los que desafortunadamente una gran parte de los funcionarios del Estado Forman parte. Que yo sepa, el nombre de Goyo peloecuca, el de Juan piturrilla y el de mondongo juco, los vaguitos del pueblo no salen allí mencionados en ese juicio, pero el de los tamagases que nos gobiernan sí. No es el país al que se está juzgando. Se está juzgando a un Estado fallido. Ese Estado en el que la impunidad, la plata, el gas lacrimógeno y el plomo priman por encima de la justicia y el derecho.

Lo que se debería preguntar el chinito es ¿quién ha construido ese Estado fallido? Si no lo sabe yo le puedo dar algunos elementos de respuesta. ¡Usted señor Arévalo! Usted con editoriales tan bajos y faltos de objetividad periodística como ese. Usted y la bola de seguidores de los medios hondureños al servicio de los testaferros de los que si están por encima de la ley y la justicia catracha.  

Estar por encima de la ley

Sorprendente, bueno no tanto, viniendo de su des-prestigiada lengua el calificar de heroica la actitud del presidente Hernández cuando capturaron a su hermano. Pues fíjese que heroica sería también la actitud de JOH, si el mismo se aplicara la máxima y saliese a responder a esas interminables menciones en las salas de justicia de los EEUU. Ya en Honduras ya sabemos quién es y sabemos que él está o se ha puesto por encima de la ley, porque impúdicamente él piensa que es la ley. Es JOH quien ha violado y reviolado la Constitución y las leyes, es JOH quien ha mandado a su policía pretoriana a reprimir al pueblo, es JOH quien paga por editoriales como ese.

La Justicia gringa no es perfecta

 A este individuo se le olvido que la única cosa perfecta en el mudo terrenal es la Naturaleza y hasta ella los humanos hemos terminado corrompiéndola. Se le olvida a Wong, que, en EEUU, a pesar de las incoherencias y desfachateces que se puedan cometer a nivel de justicia, ese país que NOS REPRIME Y NOS MATA a nosotros como catrachos, por lo menos tiene un poder judicial que funciona. Se te olvida chinito que en Honduras no hay poder judicial porque existe la superestructura dictatorial que asume de facto todos los poderes. ¡Sí! la justicia gringa es imperfecta, pero en mi desdichado país gente como ustedes le han quitado la venda a la diosa justicia. Si en la Yusa la justicia es tuerta como usted dice, en Honduras tiene los dos ojos abiertos y mira hacia otro lado al momento de aplicarla. ¿Por qué no dice eso en su editorial? ¿Por qué no dice que aun andan sueltos los asesinos de Keyla, los de Berta y que las penitenciarías de Honduras están llenas de un montón de gente porque se han robado una gallina o cazado unos garrobos para comer? Pero los asaltantes del IHSS andan libres, Bográn y la Palillona igual. ¡Entonces chinito! ¿Nos peinamos o nos hacemos rulos?

¡Ah! y se le olvidó que en juicio de Tony hubo 5 testigos independientes que no son capos, infórmese. 

“El Traidor, el diario secreto del Hijo del Mayo” 

La osadía de Wong Arévalo, trasciende lo ridículo. Le recomienda a los jueces y fiscales de EEUU que se agachen y lean el libro de Anabel Hernández, un librito interesante y con ciertos errores, editado por la editorial Grijalbo en enero de 2020. Será tan bobo Wong, que se le olvida que esa es una fuente secundaria escrita en gran parte sobre la base de documentos públicos del departamento de Justicia de los EEUU y a los cuales un tontito como yo tiene acceso, no digamos los abogados, jueces y jurados de los EEUU. Si no, como la autora hubiese escrito ese librito. Que conste, que en los párrafos siguientes nos estoy defendiendo ni acusando a nadie solo exponiendo hechos, para aquellos que no les gusta la objetividad histórica.

En este libro en la página 174 dice lo siguiente:

“Poco antes, en 2014, arrestaron al narcotraficante hondureño Héctor Emilio Fernández Rosa, quien era proveedor de cárteles mexicanos desde 1998 y llegó a construir el Cártel de los Soles en su país. Fernández Rosa pagó 2 millones de dólares de soborno a Manuel Zelaya, quien fuera electo presidente de Honduras en 2006 y cuyo breve mandato terminó con un golpe de Estado en 2009. Luego financió la campaña política del diputado que se convirtió en presidente en 2009, Roberto Micheletti, y con esto obtuvo carta abierta para llevar a Honduras cargamentos masivos de cocaína”

Lo que no dice el chinito es que, la autora omite muchas partes del documento que consultó para escribir ese párrafo. Ella consultó documentos públicos del departamento de Justicia de los Estados Unidos, en donde no se mencionan nombres (Ella los deduce por las fechas e incurre en el error de decir que Micheletti fue electo en 2009, cuando en realidad fue Pepe). En esos documentos lo que encontramos, y léase atentamente, es lo siguiente, refiriéndose a las Actividades de “Don H” y el cartel de Los Soles en Honduras:

“Finalmente, a diferencia de Colombia, la ley hondureña no permitió la extradición de ciudadanos hondureños para propósitos de enjuiciamientos por narcotráfico en Estados Unidos hasta 2012. La primera extradición de este tipo no ocurrió hasta mayo de 2014, cuando Honduras extraditó a Carlos Arnoldo Lobo, a / k / a “Negro”, para enfrentar cargos por importación de cocaína en el Distrito Sur de Florida. Honduras extraditó al acusado cinco meses después.

Sin embargo, antes de su aprehensión, el acusado y otros traficantes hondureños prosperaron.

Hicieron millones de dólares e infiltraron instituciones hondureñas en todos los niveles del gobierno al invertir las ganancias de la droga en campañas políticas relacionadas con la presidencia hondureña, escaños en el Congreso y cargos locales como alcaldes. El acusado hizo esto en 2005, como se analiza a continuación, cuando él y un co-conspirador pagaron más de $ 2 millones en ganancias de la droga a un funcionario que finalmente se desempeñó como presidente de Honduras a partir de aproximadamente 2006 (“Oficial-1”). (Informe de Investigación de Presencia del 2 de julio de 2019 (“PSR”) 33). Aproximadamente en 2009, en la época de un golpe de Estado que obligó al Oficial-1 a ​​dejar el cargo, los líderes de una organización de narcotráfico hondureña conocida como Los Cachiros, que luego se alineó con el acusado para participar tanto en envíos de drogas como en asesinatos, pagó aproximadamente $ 500,000 en ganancias de la droga para apoyar la campaña del entonces congresista que asumió la presidencia en 2009. Además de usar las ganancias de la droga para sobornar presidentes y otros funcionarios de alto rango, los traficantes hondureños como el acusado obtuvieron mayor protección contra la interferencia oficial y facilitaron el paso seguro a través de Honduras de sus cargamentos masivos de cocaína, sobornando a otros funcionarios públicos, policías y personal militar para acceder a información sobre investigaciones en curso, puestos de control militares y de vigilancia, e interdicciones de narcóticos planificadas. (Ver, por ejemplo, PSR 32). Así, “las instituciones de gobierno estaban sujetas a la corrupción y la influencia política, y algunos funcionarios realizaban prácticas corruptas con impunidad”. En noviembre de 2018, el hermano del actual presidente de Honduras fue detenido en Miami por narcotráfico y cargos de armas con acusaciones que datan de 2004, y está programado que proceda a juicio en octubre de 2019 ante el juez Castel.”

Fuente: Departamento de Justicia USA:Case 1:12-cr-00894-RJS Document 79 Filed 07/26/19, paginas 3-5.

Mas tarde el mismo documento al referirse al oficial-1 anota:

“El ascenso del acusado en las filas le permitió retirarse como transportista y asumir un rol de coordinación que presentaba menos riesgo legal en caso de que uno de los envíos fuera incautado. Entre

Aproximadamente en 2004 y 2008, el acusado supervisó el transporte de la cocaína desde Colón a Copán utilizando remolques tractores más grandes con caletas más grandes. (Ver idem 13). En lugar de conducir los camiones, a menudo viajaba en un vehículo de escolta para poder intervenir si surgía un problema, como la necesidad de pagar a otro funcionario. (Ver idem.).

 Aproximadamente en 2005, el acusado y Juancho León trabajaron para proteger sus drogas y sus ganancias mediante la instalación de un aliado como Viceministro de Seguridad en Honduras. (PSR, párrafo 33). Ese año, el acusado y León pagaron al Oficial-1 más de dos millones de dólares en ingresos por drogas en el entendimiento de que el Oficial-1 nombraría a su asociado para el puesto si el Oficial-1 ganaba las próximas elecciones. (Ídem). Aunque el Oficial-1 no cumplió su promesa a pesar de ganar las elecciones, el acusado y sus co-conspiradores continuaron infiltrándose en las instituciones militares y policiales hondureñas para que prospere su tráfico de drogas. Los riesgos financieros y de seguridad aumentaron con el tamaño de los envíos, y los sobornos del acusado aumentaron y trató de evitar perder los millones de dólares en cocaína que era responsable de mover por su país. A medida que las actividades del acusado aumentaron, pagó aproximadamente $ 100,000 en sobornos, solo dentro de Honduras, en relación con cada envío. (Ver ídem. 13).”

Fuente: Departamento de Justicia USA: Case1:12-cr-00894-RJS Document 79 Filed 07/26/19, paginas 11-12.

Señor Arévalo, sea serio y antes de querer darle cátedra a los jueces Gringos infórmese. Usted cree que los hondureños de ahora somos los penquitos de los tiempos en que usted trabajaba en Radio América. ¿se acuerda, cuando le pusieron una bomba? Creo que ya se le olvido, ya está viejito.

Mire, por allí dicen que ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón.

La justicia de los EEUU quiere desmantelar un gobierno


Usted señor está chiflado o le chifla, como decimos en mi pueblo, cuando dice cosas como esas.

Le voy a contar una historia, usted se acuerda de la invasión a Grenada y del asesinato de Maurice Bishop, Usted se acuerda del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 en Chile, Usted se acuerda de la invasión a Panamá en 1989, Usted se acuerda de la guerra del Golfo la Primavera Árabe. Y para apachurrarle el ojo, usted se acuerda del Golpe de estado de 2009. Así actúa el imperio cuando se trata de desmantelar gobiernos. No juzgando criminales.

Cómo tiene el valor usted de denunciar la justicia Gringa cuando no es capaz de denunciar la injusticia de su propio país y que además usted es uno de los artífices del desmantelamiento del Estado de derecho en Honduras.

Cómo puede usted señor dar lecciones de moral cuando desde hace más de diez años usted es uno de los promotores del derrumbe de lo poco de dignidad que nos quedaba en Honduras.

Usted califica la sentencia del Juez Castel de intromisión para derrocar al gobierno de Honduras.

Ese no es el caso y si así lo fuera, pues bienvenida sea su intromisión. Usted es choco o se hace el choco. No miró el fiestón que se armó solo con la sentencia de Tony. Imagínese cuando caiga el tatascán o la mera taramella como decimos los catrachos con C o con G. Vea y no lo le recuerden el episodio aquel que mencioné más arriba.

 

miércoles, 17 de marzo de 2021

Macondo, El Galope y La República Libre de Pencaligüe[1] (Pendejilandia).

 Por Dario Izaguirre

Historiador y Arqueólogo


Hace algunas semanas escribí una nota sobre las elecciones internas y lo del clientelismo político. Ahora es tiempo de evaluar los resultados de esa farsa democrática.

No haremos aquí una suma de las calidades de cada candidato a la presidencia dentro de cada partido ni del estira y encoje del proceso, puesto que si estamos informados lo más mínimamente ya conocemos quien es quien. Se tratará entonces de evaluar esos resultados y su contexto. 

El día siguiente de la elección las opiniones de ciertos analistas y periodistas resuenan en la radio televisión y redes sociales. Todos hablan de porcentajes, de ganadores y perdedores, pero sin tomar en cuenta los factores que pueden influir en el desarrollo de las próximas elecciones generales. Además, esos analistas, poco objetivos desde mi punto de vista, dado que se basan en resultados no oficiales. Escuchaba por ejemplo decir este proceso significa la resurrección del Partido Liberal, que Libre no necesita alianzas, que el partido Nacional sigue siendo disciplinado y que el papel del CNE ha sido ejemplar. Que de cierto hay detrás de todo eso.

Desde mi punto de vista y de acuerdo con una periodista muy conocida que decía que: “Yani ganó por la inversión de dinero que el hizo” el otro periodista decía que no que ganó porque era un líder nato. Pero creo que Yani no es un líder. Creo que Yani es una persona que se victimizó después de haber purgado una pena de 36 meses en los EEUU y de haber perdido, el pobre, muchos de sus bienes. Un tipo que ha negado que JOH sea corrupto y que supo utilizar las viejas estructuras del Partido y su plata en su campaña electoral.

La participación de varios diputados influyentes dentro de Bancada de los liberales en las filas de Yani hizo que el “lado bueno” se perfile, a priori, como perdedor del proceso. ¿Y qué deja esto dentro del PL? Deja un partido dividido con un personaje señalado y manchado, como representante de la organización.  Entonces se puede decir que la plata, el clientelismo y la tradición fue un factor determinante en inminente triunfo de este candidato.

El partido oficial por su parte llevaba en la justa a dos individuos que han sido nefastos para la sociedad hondureña. Y dos que tienen cuentas pendientes en los juzgados hondureños. Pero lo peor es que el supuesto ganador, es el representante del ala oficialista del PN, en otras palabras, significa la prolongación de la corrupción y de la no gobernanza del Estado. Llevando en sus candidaturas una camándula de candidatos a diputaciones y alcaldías que ya tienen un historial de corrupción o de continuismo que se sirvieron de su participación en el poder para comprar votos, pagar propaganda, etc.

Libre por su parte, el partido más cercano de lo que se le puede llamar una oposición, es el ejemplo más patético del proceso. Imbuidos de esa falsa idea de democracia y pareciendo no comprender que el asunto no es el de dividirse sino el de afrontar un enemigo en bloque, entró en el juego de la política vernácula típica de nuestra república. La proliferación de candidaturas a todos los niveles dentro de las filas de ese partido puede ser interpretada de muchas formas. Una sería aquella en la que esa proliferación de candidatura es un signo de debilidad, de fraccionamiento, de resentimiento ante una dirección vertical caudillista. La otra manera de interpretarla es como una flexibilidad al interior del partido que permite disentir de manera democrática y dirimir diferencias a través del voto.

 A cada quien de decidir cuan ingenuo se es y escoger la razón que más le convenga.

Pero, hay otro factor dentro de Libre y es que ciertos de los postulantes no han tenido la capacidad moral de hacerse a un lado o de unirse entre ellos para hacer dos cosas.

Dar la imagen de un partido cohesionado a la vista de la militancia y para hacerle frente a la dictadura.  Y segundo, no hacer del partido otro partido más que da la impresión de recoger a los arrepentidos de los partidos tradicionales que traen con ellos los mismos vicios del bipartidismo tradicional.

Más aun, los rifirrafes al interior de libre han conducido a una serie de ineptos a sacar panfletos como aquel de que Lula era un obrero y que Maduro era un chofer de Bus y que entonces ¿por qué un ama de casa no puede ser presidente? Creo que el asunto no es uno de quien tiene más diplomas o quien no los tiene.

Está probado que las mujeres sacaron de la crisis a países como Islandia y que una mujer tiene todas las capacidades para llevar las riendas de un Estado. Allí están los ejemplos de Indira Gandhi, Golda Mayer, Margaret Thatcher y otras mujeres que han destacado por sus capacidades.

El asunto en Libre es quien está tras la candidata y quien no permite a los otros avanzar o simplemente participar en la toma de decisiones dentro del partido. Recordemos que un gobierno no lo forma el presidente, lo forman sus ministros y sobre todo sus asesores y consejeros e muchos casos el presidente solo pone la firma.

Y qué decir de aquellas formaciones oportunistas que no participaron en las elecciones primarias (los partidos de Maletín y los partidos campanas sordas que suenan y suenan, pero nadie viene a misa).  Pues esos son fieles a ellos mismos y se venderán a quien mejor los estimule. Son organizaciones que ni deberían existir puesto que ciertas de ellas estadísticamente no son significativas. Tiene mas votos el partido de la abstención y del voto nulo que la UD, el PAC, El partido Del Chafa y los otros partidos juntos. Salvo excepción, Esas organizaciones no hacen más que sembrar la confusión en un proceso electoral general.

En países como Chile un partido se disuelve “Por no alcanzar el 5 por ciento de los sufragios válidamente emitidos en la última elección de diputados” ¿Cuántos partidos no existirían ya en Honduras?

Lo que nos queda de todo esto es que, si bien hubo elección de candidatos a la presidencia por tres organizaciones políticas, la imagen que estas dejaron del ambiente político de Honduras no se puede ni siquiera comparar al ambiente del realismo mágico de Macondo o con el de las andanzas de Aniceto Prieto en el Galope.

Nos dejó la imagen y el mal gusto del nacimiento oficial de una nueva nación. Como nuestro país es diferente un colega inventó el nombre de República Libre de Pencaligüe, pero como somos aún más especiales consideramos que ese nombre es muy pijiado de escribir entonces le llamaremos Pendejilandia.

Pendejilandia o pencaligüe (usted decida cual le gusta) es aquel país en donde aún existen pobres que votan por los mismos que los han explotado, engañado y burlado durante siglos. En donde los electores eligen a corruptos confesos o supuestos a cambio de una lámina de zinc una burra o una foto con el candidato. Una nación donde ciertos historiadores se permiten insultar a los miembros de su propio partido y a lanzar epítetos de en contra de sectores que podrían ser clave en una futura alianza de oposición y a impulsar ideas que un solo partido fraccionado le puede hacer oposición a una maquinaria oligárquica en una elección general. Como diría mi madre “este pasó por la escuela, pero la escuela no pasó por él” o como dijo el otro “tiene la boca mas grande que una puerta de hacienda”.  Seamos objetivos, en pendejilandia, posiciones como esas son las que nos han llevado tener el país que tenemos. Es tiempo de reflexión hacia el futuro. En pencaligüe, el llamado debería ser a no hacer alianzas con corruptos, pero si aglutinar al movimiento popular y a la gente Honesta y dispuesta a darlo todo por una Honduras libre.  Los Narcos y los corruptos no se saldrán solos.

 Es más deprimente, cuando ciertos medios de comunicación que se dicen serios, objetivos y que critican a la prensa de la oligarquía, se ponen a hacer las mismas maniobras que los medios tarifados. El periodismo en pendejilandia da vergüenza y los que salvan al gremio son unos cuantos que con verdadera objetividad INFORMAN y no desforman la realidad. Otros medios independientes que pueden ser la alternativa a las grandes corporaciones, se ven aplastados por las presiones los insultos y las querellas judiciales.  En pendejilandia, un día se combate a los Narcos y a los lavadores de activos y mañana por la mañana se les alaba como salvadores de la patria.

 Mas aún, cuando en un proceso interno tripartidista el fraude, el insulto y la zozobra son la orden del día. Cuando casi tres días después del proceso no se saben los resultados, cuando el censo no está depurado al 100%, cuando la institución que supuestamente guarda el buen desarrollo del proceso no es capaz de dar resultados creíbles.  Imagínese usted el molote en las elecciones de generales. En menos de un año no tendrán el tiempo para ponerle remedio a este mal eterno de pendejilandia, en donde el TNE, TSE, CNE o como le quiera llamar, es una institución partidaria. En otras latitudes el organismo electoral es independiente formado por personas probas y no peones de los partidos. Pero en pendejilandia todo es político y la política en pendejilandia huele a mierda.

 Y recalco lo que siempre he dicho. Las elecciones internas y aun las generales en esa nueva nación son una farsa, un carnaval con mojiganga, torofuego y palo encebado. Y que conste, que el participar en elecciones no creo que tenga nada de malo. El problema y sobre todo para la oposición, es participar al mismo nivel con organizaciones corruptas, usando las mismas estrategias de los partidos históricos, perdiendo la perspectiva de la protesta constante y quemar a la gente con comandos insurreccionales que solo existen en la cabeza del CAUDIULLO, eso es un grave error.

Si queremos que Honduras recupere su nombre debemos pensar en un proyecto de unidad y dejar atrás las rencillas y el triunfalismo. Llevar a las filas de la oposición todo aquel que está dispuesto a darlo todo por hacer la limpieza en nuestra casa. DE IMPRESCINDIBLES, INDIVIDUALISTAS Y TRIUNFALISTAS ESTÁN LLENOS LOS CEMENTERIOS.


[1] Con el permiso de Omar Aquiles

Entradas Populares